Impuso un estilo, creo fama y no se echó a dormir.
Su agilidad mental sorprende y sus contundentes respuestas y espontáneas frases le sacan filo al machete y luego lo agita hasta que hace huir al enemigo.
No es perita de todos los dulces y él esta consciente de ello, pero no se puede negar que en lugar que pisa levanta polvo y deja a su espalda una estela de comentarios que lo ubican como a un hombre peculiar.
Dentro de esa figura menudita, de tez blanca y de clásico aspecto de ranchero al que no le puede faltar el sobrero, se esconde un ser sensible, atento, solidario y sencillo.
Hacia el exterior, no obstante de su edad, despide una energía que contagia, que mueve y que no puede ser igualada, lo que lo convierte en un político inusual, polémico, frontal, controvertido.
Y es que donde quiera que se presenta rompe plaza y lo mismo guarda en su bolsillo piropos para las mujeres, que indirectas para los varones que no le siguen el ritmo.
Lograr la mejor fotografía de él para que el elector lo identifique es sencillo porque todas son iguales, sea de frente, de perfil o desde otro ángulo, porque su nombre es Manuel Cavazos Lerma y su silueta ya esta etiquetada, porque es inconfundible.
Pero como sin sustento la calidad no se percibe, se hace necesario citar un racimo de frases que el candidato del PRI al Senado ha regado por los municipios de Tamaulipas que ha tocado con la mano en su campaña y otras más que escaparon por la boca de aquellos que lo siguen, y que le están agradecidos y que casi lo veneran.
Por ejemplo, como lo que expresó en una entrevista de Radio en Matamoros donde el locutor lo cuestionó que si es enojón y vengativo. “No, mi madre de dijo hijo perdona antes de que oscurezca porque no hay que cargar con las piedras ajenas”. ¿Pero es enojón?. “La energía se confunde a veces con cambios de énfasis y tener un solo tono es muy aburrido”.
O como le respondió a otro en Reynosa sobre si seguirá siendo el mismo como Senador a Tamaulipas. “Soy legítimo y ni modo que después de vejez viruela”.
Y cuando se refirió a Vicente Fox esto fue lo que señaló: “El loquito con botas nos prometió el cambio y después de atole la reversa no se vale”. “Esos visos de sabiduría no se los conocía a Fox”, fue otra frase que le lanzó al ex presidente panista.
Es, el candidato, un hombre que disfruta el color de sus frases, como en Reynosa, cuando le preguntaron cómo combate la energía negativa: “Con buen humor y eso me permite ser anticancerígeno”.
Si algo se le conoce de Cavazos Lerma es su admiración por la mujer y para ellas también tuvo algunas deferencias el Día de la Madre: “Si te quiero es porque sois mi amor, mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos”, claro, cortesía del uruguayo Mario Benedetti.
Y otra de ellas es: “La mujer no debe ir atrás porque podemos perderla, pero tampoco adelante porque no podemos alcanzarla”.
En su transitar por cada lugar de Tamaulipas, él se ríe y recoge lo que le gritan a su paso las mujeres, como en Río Bravo: “No te haces viejo Manuelito, pues qué comes”. O en Altamira, donde una mujer al recibirlo en su casa le dijo:”Usted si es una chingona….”.
Todo eso lo anima, lo contagia y el candidato no pierde el tiempo y al ritmo de la redova levanta polvo en su regreso a casa, a su Tamaulipas.
Donde va por su segundo aire.
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