Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *El segundo debate: la decisión

Criticable en todos sentidos ha sido el hecho de que grupos de jóvenes hayan irrumpido en el estadio Azteca para manifestar sus ideas políticas, llegando a una provocación temeraria que puede dar pie a agresiones de otra índole.

No justificamos ni a los partidarios de Enrique Peña Nieto ni a los jóvenes aparentemente apolíticos del grupo denominado “yo soy 132”, quienes, de la misma forma que unos llegaron con camisetas, otros con máscaras, pancartas y demás.

No han entendido que la gente que gusta del fútbol quería ver a la selección mexicana y no escuchar los insultos a los que nos están acostumbrando los que aseguran que, quien no sea afín a sus ideas es un idiota, tonto y cosas más fuertes. No compartimos ni la irrupción ni el pensar de ellos en ese sentido. No aprendieron a respetar y ser plurales, a pesar de presumir una educación superior.

El caso es que este domingo se llevará a cabo el segundo debate de ley entre los cuatro contendientes a la presidencia: Quadri, Peña, López y Vázquez, y, sin lugar a dudas, a partir de este lunes los dados estarán prácticamente dirigidos hacia el triunfador, con características irreversibles que, entendemos, y según encuestas en su totalidad –excepto la personal de AMLO- el próximo presidente será Enrique Peña Nieto.

Recordemos que democracia es dar el poder al pueblo, y si la mayoría piensa que Peña es el indicado, los partidarios de otros tendrán, OBLIGATORIAMENTE que aceptar el veredicto popular. No cabrá aquí el no reconocer el triunfo del que sea. Habrá que actuar con madurez y sentido común.

Criticaron a EPN por no aceptar el “debate” del “yo soy 132”, pero hay que pensar un poco, y si los organizadores del mismo tienen sentido común darán la razón al prisita: no puede asistir a un sitio que no tiene condiciones de equidad y donde seguramente, los radicales aprovecharían para dar vuelo al insulto y la agresión de todo tipo, como ha sucedido y pasó con Isabel Miranda en el D.F. y otros más.

Curioso: ellos hablan y piden ser escuchados, y cuando los candidatos quieren hacerlo, no los dejan hablar. ¡Vaya forma de comprender la democracia!

El caso es que del resultado del debate de este domingo, el que organiza el IFE, suponemos –apreciación personal- que surgirá un puntero que difícilmente podrá ser revertido a menos que pase algo extraordinario.

Pese a lo que muchos piensan, entendemos que la alianza PRI-PVEM camina directamente al triunfo, sin embargo, es algo que no podremos saber con certeza hasta el 2 o 3 de julio, cuando haya resultados prácticamente oficiales, luego del conteo rápido oficial y lo que viene dentro del procedimiento de ley.

También entendemos que habrá pataleo, que difícilmente algunos sabrán aceptar el resultado, sea cual sea.

Vislumbramos un panorama claro: Peña Nieto a la cabeza, seguido de López Obrador, y en tercer sitio, sin lugar a dudas, la candidata del PAN que, desde nuestra óptica ha perdido ventaja en forma irreversible, más con los yerros que ha cometido en los últimos días (¿semanas?), que la han mostrado como poco confiable, ajena a la verdad y otras cosas.

Esperemos que este debate se centre en algo productivo y que nos ilumine a los virtuales electores para tomar la que desde nuestro personal punto de vista, será la mejor decisión.

No se vale descalificar a los demás, se vale apoyar o simpatizar con una causa y ya. Alejemos los fantasmas de una revuelta civil y de protestas agresivas: no más máscaras ni cobardes anonimatos, no más simulaciones cobijadas en grupos aparentemente voluntarios y espontáneos. No más mentiras a la gente, que habremos de escuchar, analizar, y el 1 de julio, a votar. Así de claro. De otra forma, el que no vote no tiene derecho a quejarse ni a levantar la voz. Eso pensamos, pues.

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Atentamente

Carlos David Santamaría Ochoa Ph.D.
A.I. Periodismo y Comunicación

Ten un buen día!