Reynosa, Tamaulipas.- Sin ningún asomo de arrepentimiento o vergüenza ante sus compañeros de partido y candidatos a quienes prometió 100 mil votos. Rigoberto Garza Faz, presidente del PRI en Reynosa no solamente le ha dado la vuelta a la página, con esa misma celeridad decretó el triunfo del PAN a quienes llamó sus “amigos” y demandó no buscar culpables en torno a la debacle electoral en Reynosa.
Sus palabras de inmediato fueron contradecidas desde Ciudad Victoria, Lucino Cervantes Duran, presidente estatal del PRI confirmó la impugnación en tres de los ocho distritos electorales (incluido Reynosa) y el silencio envolvió a Garza Faz que ya festinaba el triunfo del PAN y empezaba a “trabajar” en los comicios del 2013.
Desprovisto de cualquier ápice de culpa, Rigoberto Garza Faz se consuela personalmente argumentando que se hizo “el mejor esfuerzo” y tras cubrir con lisonjas a sus compañeros de partido que trabajaron en la campaña, de inmediato convoco a la “unidad” y pidió a los candidatos del PAN a quienes llamó como sus “amigos” a construir puentes de entendimiento con el alcalde Everardo Villarreal Salinas.
El dirigente local del PRI en Reynosa asume una posición de juez o tribunal electoral, pues desde su perspectiva personal él ha calificado y validado ya la elección, ha declarado ganadores absolutos a los candidatos del PAN y no deja margen alguno a la lucha que ha iniciado el PRI en defender el voto anulado en los distritos en donde este miércoles se inicio el conteo renovado e individual.
Su proyecto y pensamientos están puestos en las elecciones municipales del 2013, en donde aun cuando falló en su compromiso que ofreció de 100 mil votos, se visualiza ya como candidato a la alcaldía por el PRI.


