Muchos análisis habrá leído desde el dos de julio a la fecha, enfocados hacia el triunfo del PRI o intentando aclarar por qué el PRD no pudo ganar… ¿pero del PAN?
¿Qué le pasó al Partido Acción Nacional que después de 12 años no pudo ir por un tercer sexenio en la Presidencia de la República?
¿Por qué vemos a Felipe Calderón casi contento por tener que entregar la banda presidencial a Enrique Peña Nieto?
Y es que las imágenes y las palabras no mienten. Al segundo presidente de la República emanado de las filas panistas como que no le preocupa en lo mínimo dejar la estafeta al partido tricolor. ¿Por qué?
Si acudimos a la teoría del complot lopezobradorista, Calderón y Peña son exponentes de la misma escuela política; sí, según Andrés Manuel tanto el actual como el presidente electo son alfiles de un mismo grupo político al que él llama “la mafia en el poder”. ¿Será?
Otras opiniones al respecto indican que a Calderón Hinojosa no le quedó de otra más que elegir entre el “menos mal” cuando se dio cuenta que la candidata de su partido no podría alcanzar el triunfo electoral, aunque algunos insisten en que Josefina Vázquez Mota siempre tuvo al enemigo en casa (que no sería otro que el mismo Calderón).
En este sentido, el panista mandatario nacional habría optado por dejar el camino libre a Peña Nieto para que alcanzara la Presidencia de la República y, por ello, cesó el golpeteo mediático desde el centro del país hacia el PRI.
Desde nuestro humilde punto de vista las dos teorías antes mencionadas resultan además de inverosímiles, un tanto fantasiosas. Nos explicamos.
Al Presidente de la República le hubiera encantado que Acción Nacional continuara en Los Pinos, pero claro, con un candidato de su equipo político.
Por ello, en primera instancia impulsó al 200 por ciento a su mejor amigo, ¿lo recuerdan? Sí, Juan Camilo Mouriño se encaminaba a ser considerado como el mejor aspirante a suceder a Calderón en la Presidencia.
Sin embargo, como que no tuvo el mismo tacto al momento de tener que volver a elegir entre sus colaboradores para ver quién podría ganarle a Peña Nieto en las elecciones del 2012. ¿Ernesto Cordero? ¿Josefina Vázquez Mota? ¿Javier Lozano?
¿Verdad que no apoyó a ninguno de ellos con la misma forma como lo hacía en su momento con Juan Camilo? Tal vez ahí empezó la debacle panista.
Además, siempre nos ha quedado el mal sabor de boca que el PAN nunca se acostumbró de dejar de ser oposición, pues siempre vivió de pleito con el PRI, mas no así con el PRD, partido con el cual incluso se alió en varios estados para intentar ganarle al Revolucionario y, en consecuencia, a Peña Nieto.
Sin duda, muchos han sido los factores que llevaron al Partido Acción Nacional a perder la Presidencia de la República y el principal culpable es solo uno: Felipe Calderón Hinojosa.
Por ejemplo, con qué cara niega el Presidente tantas muertes generadas por su combate a la delincuencia. Sí, porque en esta mal llamada “guerra” han muerto miles de inocentes, algo que sabemos todos menos él.
Sí, con qué cara niega el Presidente que el poder adquisitivo ha caído estrepitosamente por culpa de las decisiones en política económica que tomó y aún defiende con firmeza, como el alza a los energéticos y la cerrazón a desaparecer de una buena vez por todas los dichosos “salarios mínimos”.
Sí, con qué cara niega Felipe Calderón Hinojosa que durante seis años dejó crecer y crecer y crecer a Enrique Peña Nieto desde su bastión mexiquense, para convertirse en lo que hoy es: el presidente electo del México.
No, señores y señoras, el Partido Acción Nacional le debe su agonía a Felipe Calderón y a su grupo compacto, por lo que bien harían en dejar en paz a Vicente Fox Quezada, ahora que andan queriendo expulsarlo, y mejor deberían enfocar sus baterías hacia el michoacano mandatario nacional.
Sólo a él, a Felipe Calderón, le deben los panistas la estrepitosa derrota de su candidata presidencial. Sí, a él tienen que reclamarle que hayan perdido todo lo que con tanto esfuerzo consiguieron al paso de los años.
¿O ya se les olvidó el enorme esfuerzo de miles de auténticos panistas que les permitió poco a poco ir ganando posiciones políticas en los estados y en el Congreso de la Unión?
Ah, y si en el 2000 le apostaban a la muerte del PRI ahora las cosas son distintas. ¿Sobrevivirá el PAN después de este 2012?
De ellos, los militantes, dependerá, no de Felipe Calderón Hinojosa y su pandilla azul.
En fin, por ahora no nos resta más que desearles un excelente día; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.
Hasta la próxima.
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