Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La extrema sequía que se abate sobre el noreste del país, tiene en jaque a los campesinos de Nuevo Laredo y ciudad Guerrero, debido a la constante baja en el nivel del agua de la presa internacional La Amistad, ubicada en ciudad Acuña, Coahuila, la que tiene actualmente un 60% de los 400 millones de metros cúbicos de almacenamiento.
De no llover en las próximas semanas, advierte Manuel Silva Anguiano, jefe de módulo del distrito de riego 050, instalado en esta frontera, podría afectar más los niveles de agua de dicha presa, de la que depende el distrito de riego.
Ello afectaría el suministro de agua del río Bravo a los campesinos de ambos municipios, porque la Comisión Nacional del Agua (CNA) bajaría la cuota del próximo año a la mitad de los 12 millones de metros cúbicos que tienen para este año.
“Si en la temporada de lluvia llueve, que es en septiembre, se salvará la temporada de cosecha, pero no ha sido suficiente lo que ha llovido en la región “, lamentó el campesino.
Y es que en este año han llovido poco más de 200 milímetros de agua, cuando lo normal es que sea de más de 400.
En una reunión celebrada el 10 de julio en las instalaciones de la CNA, ubicada en el municipio de Anáhuac, Nuevo León, 85 kilómetros al sur de este municipio, funcionarios de la dependencia dieron a conocer el último dato de almacenamiento de las dos presas internacionales de la región, y señalaron que La Amistad cuenta con el 60% del total de su almacenaje.
En tanto, la presa Falcón, ubicada cerca del municipio fronterizo de Miguel Alemán, tiene solo el 23% de su capacidad total, lo que tiene en riesgo del colapso a los productores de los distritos de riego 025 y 026, a los que pertenecen Río Bravo, Reynosa y Matamoros.
“Si no llueve en los próximos 90 días habrá problemas para el próximo ciclo de siembra que inicia en octubre, porque bajará el nivel de la presa La Amistad, y eso afectaría las cuotas de agua del río Bravo para el próximo año”, dijo Silva.
De los 14 ejidos con que cuenta Nuevo Laredo, solo dos, el Miguel Alemán y el San Francisco, son regados con agua del Bravo, ya que el resto es de temporal y en estos momentos no producen nada porque se encuentran secos.
En Miguel Alemán el único ejido de riego es el San Ignacio, y pese a ello no produce nada ya que es de pastoreo para el ganado.


