Reynosa, Tamaulipas.-San Fernando Tamps….Hilario Noyola del Pozo, llegó hace 8 meses a la Iglesia de Guadalupe en San Fernando Tamaulipas y demuestra como la fe y necesidad de creer en Dios ha calado en el animo de la comunidad; “Antes de mi llegada se impartían las misas con apenas 40 o 60 feligreses, pues el temor era mucho y nadie quería salir de sus casas, hoy en día los domingos se ofrecen 4 misas y todas ellas con audiencias de 500 a 600 personas, esto se llena de tal modo que hasta el área del coro la habilitamos para que se acomode la gente”, dice emocionado.
Y no solamente eso, afirma que durante el fin de semana se da tiempo para impartir misa en comunidades aledañas como San Germán, González Villarreal e Hidalgo, a donde acude para llevar su ministerio evangelizador a mucha gente- que afirma- esta deseosa de acercarse a Dios como una forma de respuesta a sus preocupaciones en estos tiempos.
Hilario Noyola ya había estado hace 4 años en San Fernando, pero se marchó rumbo a Reynosa y luego estuvo apenas 12 días en Matamoros, sostiene que el mismo solicitó al Obispo de la Diócesis; Faustino Armendáriz ser enviado a una parroquia en donde pudiera realizar una de sus tareas predilectas: las gestoría y apoyo a la comunidad, fue así como se le asignó como párroco en San Fernando, sustituyendo a un sacerdote que sirvió por casi 17 años.
“La gente necesita de Dios, en estos tiempos cada vez más buscan la palabra y se acercan como una forma de atemperar sus tribulaciones y preocupaciones por estos tiempos que vivimos”, afirma.
Añade que en sus misas participa una feligresía animada y deseosa de participar, presume que ahora se utilizan los aires acondicionados en las homilías, después del compromiso de todos de apoyar con el pago de los recibos de la luz, en las mañanas se ofrecen desayunos a quienes lo necesitan y nunca se niega a nadie un café y un pan para mitigar las penas.
Noyola del Pozo, se enciende de animo y anuncia que el próximo 22 de mayo, la ciudad de San Fernando será consagrada a la Virgen de Guadalupe y a Dios, lo que representa un motivo de jubilo, pues dice que en esa forma se espera cambien mucho las cosas y se renueve la esperanza en esta comunidad que tanto lo necesita.


