Luego de la resaca que el PRI sufrió por su derrota en Tamaulipas y en esta frontera, en las elecciones del uno de julio, parece que los movimientos telúricos removerán a algunos dirigentes municipales de ese partido.
Por lo pronto, en la dirigencia estatal ya se menciona la pronta remoción de Lucino Cervantes, personaje gris que nada hizo para evitar la derrota de su partido, por lo que es de esperar que en los próximos días o tal vez semanas, se de a conocer el relevo de este triste personaje que dicho sea de paso, le quedó grande la silla que dejó Ricardo Gamundi, personaje no tan gris pero tan nefasto tal vez, como el propio candidato al Senado de la República por Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma.
Ya con miras a los comicios del próximo año, al PRI le urge tener al frente a un hombre o mujer que pueda dirigir con prudencia, buen tino e inteligencia, el turbio camino que le dejó la victoria del PAN en la entidad.
Aunque todavía no hay nombres que se mencionen, uno de ellos pudiera ser el matamorense, amigo de Cavazos Lerma y de Tomás Yarrington, pero también colaborador ya de Enrique Peña , Nieto, Homero Díaz Rodríguez, quien tiene aún en la mira el ser gobernador de la entidad, y quien debido a su experiencia, pudiera ocupar ese cargo de manera paralela en el Congreso de la Unión.
Pero también pudiera ocupar el cargo pese a ser legislador nominado por la vía plurinominal, el experimentado político Enrique Cárdenas del Avellano.
Pero si se tratara de una mujer, Paloma Guillén Vicente, hermana del comandante ‘Marcos’, de quien dicen los políticos de la entidad, ‘ha hecho buen papel’, aunque no tan bueno cuando fue procuradora de justicia.
La senadora Amira Gómez Tueme pudiera dirigir ese partido una vez que termine su periodo en la Cámara de Senadores, y ya sin el compromiso de tener que acudir al congreso, pudiera dedicarse de tiempo completo a dicha enmienda.
Un personaje emergente que pudiera ser tomado en cuenta, de acuerdo a como lo han mencionado integrantes de ese partido, pudiera ser el neolaredense Ramiro Ramos Salinas, quien dirigió con buen tino al PRI de esta frontera, a tal grado que el gobernador Egidio Torre Cantú lo mandó llamar para hacerse cargo de la cartera del transporte público.
Y es que si de experiencia se trata, sumado a una carrera ascendente y ganadora, al PRI también le convendría pensar en Ramiro para ser utilizado como dirigente estatal, y de esa manera allanar el camino pedregoso que le tiene puesto el PAN.
Creo que si de experiencia se tratara, el PRI estatal debería fijarse en estos hombres y mujeres, para no cometer el mismo yerro de poner a hombres solo por compromisos de amistad, y no por compromisos de partido.
Veremos entonces si pronto se deciden en el PRI estatal a designar a un político con experiencia, y no a un inexperto en política.
Y si ello ocurre en el PRI estatal, en el PRI de Nuevo Laredo las cosas a pesar de estar en apariencia muy calmadas, ya comienzan a moverse algunos personajes importantes, a pesar de que en uno o dos meses tendrá que ser la renovación de la directiva del PRI, con miras a las elecciones de julio del próximo año en Tamaulipas.
Por lo pronto en ese partido urge también la designación de un nuevo dirigente que temple las agitadas aguas de su derrota, y aunque tampoco hay nombres por el momento, un craso error sería designar a la ex candidata a diputada federal Verónica Flores, a quien algunos políticos ya comienzan a mencionarla, y digo que sería un error porque a nadie que haya perdido una campaña podrá levantar un partido con dicho estigma.
También se menciona al ‘delfín’ del ex alcalde José Manuel Suárez López, para dirigir a su partido, es decir, a Cipriano Tijerina, quien por cierto no hizo buen papel al frente del Instituto Tamaulipeco para la Vivienda Urbana (Itavu).
No es pronto para mencionar nombres, pero no han surgido. Tal parece que hay indicaciones para no arlos a conocer mientras por debajo del agua se fragua la elección del nuevo dirigente, pero lo malo de ello es que son varios los grupos centro de ese partido, que tienen sus propias propuestas, por lo que se espera que el proceso de selección del nuevo dirigente sea muy ríspido, por lo dolidos que quedaron después de la derrota del PRI en las elecciones del uno de julio.
Y en lo que se refiere a la candidatura para la presidencia municipal, el movimiento de hombres y nombres ya inició al día siguiente de las elecciones presidenciales, por lo que ya están en el tablero político varios personajes de importancia.
Uno de ellos es el propio ex alcalde y ex dirigente municipal de PRI, José Manuel Suárez López, a quien no se debe descartar pata un segundo período, pero tampoco a su similar, al ex edil Daniel Peña Treviño, quien también desea sentarse por doble ocasión en la silla municipal.
Aunque parezca extraño, los mismos nombres y los mismos hombres y mujeres que figuraban para la candidatura a la diputación federal, figuran ya para la candidatura a la alcaldía, y ahí está la misma Rosa María Alvarado, actual diputada local, el también diputado local Héctor Canales, y al mismo Ramiro Ramos.
¿Qué no habrá más prospectos, gente nueva y de calidad dentro del PRI?
Por lo pronto, mientras en el PRI se hacen garras por las próximas posiciones que dirigirán en las elecciones para la renovación del Congreso local y de las 43 alcaldías de Tamaulipas, en el Partido Acción Nacional (PAN) no se andan por las ramas, ya que los motores fueron encendidos, primero para renovar la directiva municipal en esta frontera, y después para la designación delos candidatos a la alcaldía.
Se menciona a varios panistas para dirigir ese partido, y uno de ellos es el nefasto ex regidor Rogelio Soto Quiroz, quien anda por ahí muy perdido haciendo labores altruistas, cuando sabe bien la enorme cola que tiene por detrás.
Cuando fue regidor se le vio más cerca del PRI que de su propio partido, amen de ser visto por sus correligionarios como un traidor de camiseta azul, por lo que sería un error que su partido lo tomara en cuenta para dirigirlo.
El dentista Oscar Villa, el empresario Estebané, el agente aduanal Rafael Pedraza y otros panistas no tan agraciados, suenan ya para dirigir al partido, mientras que para la candidatura a la alcaldía es muy insistente el nombre del ‘hijo de la leyenda’, Carlos Cantúrosas Villarreal, de quien se dice ya está muy avanzado en las pláticas de convencimiento para aceptar ser el candidato el próximo año.
Habrá que ver si el triunfo del PAN en Tamaulipas no fue solo flor de un día, y si sus integrantes tienen las agallas como para repetir la hazaña y consolidarse como la primera fuerza política en el estado.
_______
Hasta mañana