Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Impulso a la salud sin precedentes

Las necesidades de la población son muchas, lo entendemos, sin embargo, hay algunas que se presentan como básicas: la salud, la educación, el empleo y la seguridad son parte de este grupo de cosas que hay que atender en forma por demás inmediata.
En ese sentido, el aspecto de la salud, lo hemos dicho, tiene que ver con un gasto extremadamente alto, en parte, porque son demasiadas las enfermedades que hay que atender y los programas para evitarlas, y en otra gran parte –lastimosamente- porque los ciudadanos no entendemos la importancia de la prevención y caemos en esas enfermedades que cuestan miles o millones de pesos, y un claro ejemplo lo constituye sin duda alguna la diabetes mellitus, que es uno de los padecimientos más importantes en el mundo entero, y causante de que se gaste más de lo que se debiera.
La entidad ha contado con secretarios de salud comprometidos con la causa de los tamaulipecos, y hoy no es la excepción. La SST ha destinado mucho dinero en rubros tales como atención a jóvenes que presentan embarazos, SIDA, cáncer, diabetes, enfermedades isquémicas del corazón, tuberculosis y muchas pero muchas más, sin olvidar el desagradable dengue y dengue hemorrágico que causan bajas sensibles en la productividad.
El trabajo de las autoridades de salud no puede ser ajeno a nosotros, porque de nada serviría que contemos con excelentes instalaciones, médicos, insumos y programas: si no se aprovechan, es como si tuviéramos frente a nosotros los más nutritivos y deliciosos manjares y decidiéramos sostener una huelga de hambre.
Hemos establecido muchas veces que la responsabilidad de la salud en la familia no es de la SST ni del gobernador o el presidente, sino de los jefes de cada una de éstas: somos los padres los que tenemos que ver la manera en que se pueda gozar de cabal salud. Finalmente, los más beneficiados o afectados somos nosotros.
Cuando un hijo cae enfermo, podrían existir los mejores programas de salud pero no nos devolverán el bienestar si no hacemos nuestra lucha.
Eso no quiere decir que el Estado tenga responsabilidad, de ahí la importancia de saber que se cuenta con un buen equipo de trabajo en materia de salud.
Al respecto, el secretario de salud Norberto Treviño García Manzo ha convocado desde que llegó al cargo, a un grupo de profesionales que están haciendo su mejor esfuerzo, y ha contado con el apoyo irrestricto del gobernador Torre Cantú, para que los recursos fluyan.
¿Qué son insuficientes? Claro que sí, porque no hay presupuesto que alcance para tener una cobertura total; en ese sentido, no creemos que las declaraciones a nivel nacional sobre ésta sean apegadas a una realidad comprobable.
Existen poblados alejados de las grandes ciudades o centros asistenciales: no puede ser posible contar con una clínica en cada ejido o poblado, lo sabemos, de ahí la importancia que estén ligados a los servicios de salud otros tan importantes como el contar con buenas vías de comunicación y más.
No podemos ocultar el hecho de que cada vez el secretario Treviño busca más recursos de parte del gobierno estatal y gestiona ante el gobierno federal la asignación de cantidades que nos permitan contar con lo necesario.
El resultado, sin lugar a dudas, lo estamos viendo, porque sí hay más bienestar, aunque, insistimos, la parte que falla en mayor porcentaje es la que nos corresponde a usted, a nosotros, a los nuestros.
Es justo reconocer el importante gasto que se hace en salud, pero también sería mucho mejor si lo logramos aprovechar al máximo, y para ello seguramente tendremos que entender qué se hace y apegarnos a las normas mínimas para vivir sano, que, finalmente, es el objetivo que nos ayuda a estar mejor, más contentos, pero sobre todo, ver a nuestros hijos crecer sin problemas.
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