“Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla”
Stanislaw Jerzy Lec
Nuestro país vive momentos de cambio en los escenarios políticos, con el fin de una “mini-era” del Partido Acción Nacional en la Presidencia de la República y el virtual regreso del Revolucionario Institucional a la residencia oficial de Los Pinos.
Pero también vienen cambios con la renovación del Poder Legislativo Federal, pues a los actuales senadores y diputados sólo les queda un par de semanas como miembros del Congreso de la Unión.
Y en esto del cierre de ciclos los balances resultan importantes para entender un poco lo que se ha hecho, para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos.
Por ello, las notas sobre las estadísticas en las principales mediciones de pobreza, por ejemplo, estarán a la orden del día, dando méritos si es que hubo avances, o reprochando, si fueron retrocesos los que se registraron durante los últimos seis años.
Por lo que respecta a los legisladores, ya los líderes de las principales bancadas hablan de los logros y las herencias que dejaron a la futura Legislatura federal.
Claro, son palabras de ellos, por lo que hojear los grandes medios nacionales nos puede ayudar a sacar nuestras propias conclusiones.
Por ejemplo, El Universal revela esta semana que sólo durante un año se cumplió un compromiso que los legisladores tenían con sus representados: el descuento en su sueldo por las inasistencias a la sesiones.
Sí, como lo marca la Constitución de nuestro país, los diputados que no asistan a una sesión convocada por la Mesa Directiva no tendrán derecho de cobrar la también llamada dieta, que no es otra cosa que el suculento sueldo que tienen.
La Legislatura que tomó posesión en 2009 solo se descontó las faltas durante un año, violando la ley, pero sobre todo, burlándose de millones de trabajadores a los que una falta a la chamba les cuesta una jornada de trabajo.
Sí, religiosamente los trabajadores, sean profesionistas, obreros, dependientes o lo que guste y mande están sujetos a los descuentos que los departamentos de contabilidad y finanzas aplican a los faltistas. ¿Y los diputados?
Ja, nombre, a ellos les valen gorro las leyes que ellos mismos redactan, votan y ordenan poner en ejecución mediante el Diario Oficial de la Nación. ¡Por eso estamos como estamos, porque somos como somos!
¿Otro ejemplo? La insuficiente productividad de las comisiones especiales a pesar de lo costoso que resultan. Así es, amable lector, de las 42 comisiones creadas durante la 61 Legislatura en la Cámara de Diputados, que representan erogaciones del orden de los 94 millones de pesos por año, el 25 por ciento no presentó informe alguno de sus actividades, y claro está, sin amonestación alguna.
En este sentido, será interesante escuchar las posturas de los 500 legisladores que resultaron electos para integrar la nueva legislatura en San Lázaro, pues no estaría de más que se comprometieran a hacer cumplir la ley en esta materia.
Y es que si hemos de pensar que los mexicanos ya tenemos otra mentalidad, mucho ayudarían los políticos en poner el ejemplo y demostrar que en verdad estamos en un proceso de cambio, para bien de nuestra nación.
Con motivo del triunfo futbolero en las Olimpiadas de Londres muchos han sido los comentaristas y analistas que aseguran que las nuevas generaciones nos han venido a demostrar que estamos en un proceso de renovación importante.
Por ello, justo resultará que los legisladores que tomarán protesta el uno de septiembre próximo se comprometan a trabajar de manera transparente, permitiendo la fiscalización de sus actividades económicas, de cara a la población, que, por cierto, está cansada de la demagogia y la mentira.
¿Podrán nuestros legisladores hacer cumplir la ley? He ahí la cuestión. ¡Sí se puede!, ¿o no?
En fin, por ahora no me resta más que desearle un excelente día; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.
Hasta la próxima.
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