Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Los elevados índices de inseguridad y de violencia que se viven en esta ciudad, motiva que empresarios y comerciantes la abandonen para instalarse en Estados Unidos, por lo que de cada 10 que a inicios del año mantenían abiertos sus negocios, 8 cerraron sus puertas para vivir en ciudades de Texas como Laredo, San Antonio, Dallas y Houston, desde donde manejan sus finanzas.
Se trata de micro y pequeños empresarios. De ellos la mitad se fue de la ciudad por temor a la inseguridad, pero la mitad restante lo hizo para no ser una víctima más, o por haber sufrido ya los embates de la inseguridad a través del robo, el asalto o de un secuestro.
Candelaria Sánchez Nápoles, presidenta de Canacintra en la ciudad, reconoce que esta realidad no se puede ocultar, y acepta que ‘muchos’ empresarios tanto locales como nacionales viven como refugiados en Estados Unidos, desde donde intentan operar sus negocios, aunque a cada momento los invita a que retornen a la ciudad “porque México requiere de nuestra fortaleza para salir adelante”.
Pese a los esfuerzos de las cámaras comerciales y organismos empresariales como Canaco, Coparmex y Canacintra, por impedir el éxodo en base a promociones y apoyos, la realidad indica que sumado a la inseguridad, la ausencia de turismo y de capital, hace que el cierre de negocios continúe.
La inseguridad cierra negocios
En la Cámara de Comercio local (Canaco) indican que más de mil negocios cerraron sus puertas en la ciudad, de los que cerca de la mitad corresponden a las primeras 20 cuadras del sector del Centro Histórico, en donde abundan locales cerrados por sus calles adyacentes.
“Son más de mil los negocios que ya cerraron por causa de tanta inseguridad, porque no hay dinero ni turistas, y porque la gente ya no se atreve a salir a las calles”, revela un vocero anónimo de la Canaco.
Su opinión coincide con la expresada por la titular de Canacintra: “Es cierto, hay muchas deserciones entre los microempresarios, pero tenemos que ver que hay otros que desean instalarse, y a ellos también hay que apoyarlos y motivarlos para que tengan la seguridad que necesitan”.
Expresa Sánchez Nápoles que la inseguridad es factor que obliga al éxodo de empresarios, aunque insiste que como mexicanos, su responsabilidad es seguir en México y continuar invirtiendo y generando empleos.
Pero no todos los empresarios operan sus negocios desde el extranjero, ya que el 60% contrata especialistas para que las manejen en esta ciudad, aunque ocasionalmente tienen que acudir personalmente para saber el balance de sus finanzas.
“Esto les permite tener tranquilidad a los empresarios, pero a nivel local este tipo de acciones nos está afectando porque continúan saliendo de la ciudad, aunque a nivel nacional las inversiones continúan llegando, pero no a la ciudad sino a otros municipios de nuestro estado, manifiesta la empresaria.
Pero de los empresarios que se fueron a Estados Unidos a vivir, dice el vocero de la Canaco que la mayoría de ellos está a punto de quebrar, debido a que no se puede manejar una empresa a larga distancia, “y conozco empresarios que me han dicho que ya no pueden seguir trabajando sus empresas de esa manera”, señala.
Aun así, algunos prefieren irse al extranjero a invertir, debido a la comodidad que se les ofrece en Estados Unidos para manejar sus capitales y establecer sus negocios, algo que es más difícil hacer en México.
Ciudades de contraste
Así, mientras en Nuevo Laredo, una ciudad con más de 600 mil habitantes, el comercio se encuentra estrangulado por la inseguridad y la violencia, en la vecina Laredo, Texas, con sus 236 mil habitantes, el comercio sigue boyante y en franco crecimiento con más de mil negocios y empresas afiliadas a la Cámara de Comercio.
Miguel Conchas, directivo de ese organismo desde hace varios años, indica en una entrevista anterior, que el comercio en Laredo continúa creciendo, por lo que estima que de seguir así hasta el fin del año, las ganancias serían superiores a los tres mil millones de dólares, cantidad que se ha mantenido así en los últimos tres años.
La razón de ello la sintetiza de esta manera: “La mitad del auge de nuestro comercio se la debemos a los compradores mexicanos, porque ellos representan la mitad del total de compradores que visitan nuestras tiendas”.
El alcalde de Laredo, Raúl Salinas, indica que el auge del comercio organizado se debe en gran parte, a que la ciudad invierte cada año 100 millones de dólares en seguridad a través de 5 mil agentes responsables de brindar tranquilidad a los ciudadanos y a los visitantes.
“Esa es la diferencia entre Laredo y Nuevo Laredo, porque nuestros oficiales están bien pagados y tienen muchos beneficios”, explica.
Por el contrario, Nuevo Laredo carece de policías municipales desde hace más de un año debido a que el gobierno federal encontró que no estaban debidamente capacitados para proteger a los ciudadanos, labor que lleva cabo el gobierno federal y el estatal con elementos de ejército y de la Policía Especial de Tamaulipas, con el programa ‘Tamaulipas Seguro’.
En ese contexto, Ed Ramírez, directivo de la Cámara de Comercio de Laredo, calificó en un diario de esta frontera de indignante el que residentes de ciudades aledañas se nieguen visitar la ciudad, debido a que confunden a Laredo con Nuevo Laredo.
Como ejemplo, mencionó que dos equipos de beis bol infantil de San Antonio y del interior de Texas, se negaron a jugar en Laredo porque era muy peligroso, por lo que disputaron el campeonato en otra ciudad.
“Vamos a pedirle a los medios de comunicación de nuestra ciudad, a que dejen muy claro (y) que diferencien debidamente cuando se trate de una noticia de Nuevo Laredo, México, y una de Laredo, Texas, (porque ) la gente suele asociar a una ciudad por otra. Eso nos afecta, lo negativo que pasa en el lado mexicano, es ajeno a Laredo, Texas”, declaró en el mismo diario.
La diferencia entre ambas ciudades se palpa desde el momento mismo en que se cruza alguno de los tres puentes internacionales hacia el norte del río Bravo. En Nuevo Laredo se deja atrás una ciudad en franca decadencia motivada por la inseguridad, en donde decenas de negocios cerrados desalientan a los compradores.
En cambio, al cruzar el Bravo, ríos de compradores mexicanos abarrotan las tiendas y denotan el auge de esa ciudad norteamericana, y aunque cada febrero de cada año las autoridades de las dos ciudades denominadas ‘hermanas’, se dan el tradicional abrazo relacionado con el natalicio de George Washington, la realidad es muy diferente en cada una.
Difícil disyuntiva
“No hay turismo, no hay dinero, y en cambio hay mucho temor”, insiste el vocero de la Canaco en Nuevo Laredo, cuya identidad prefiere guardar.
Alude que ‘muchas cosas pasan’ en esta ciudad por las noches, lo que acrecienta el temor de los ciudadanos a salir a los comercios locales o a un restaurante a tomar café, y señala que aunque no hay cifras de las pérdidas económicas en materia comercial, la cantidad es catastrófica.
Añade que la economía de la ciudad es lenta y se encuentra contraída, a excepción del negocio de los más de 400 agentes aduanales establecidos en la ciudad, quienes continúan en auge gracias al crecimiento del comercio internacional entre México y Estados Unidos a través del cruce diario de más de 9 mil camiones de carga.
“Pero los que estamos establecidos aquí, como tortillerías, panaderías, tiendas de abarrotes, estéticas, tiendas de ropa y otros comercios en pequeño, estamos muy contraídos en nuestra economía”, refiere.
La conclusión a la que llegan tanto la dirigente de Canacintra como el vocero de la Canaco, con relación al futuro inmediato de la ciudad, a como van las cosas, está empeorando en materia de inseguridad, “porque más negocios seguirán cerrando sus puertas, aunque otros más abrirán, pero no aguantarán mucho tiempo porque el poco circulante que hay no quiere ser invertido”.


