Abuelos en su día; tiempo de recuperar la figura perdida

Victoria, Tamaulipas.-Ahora como siempre es necesario una toma de conciencia colectiva para que los abuelos recuperen la figura pérdida dentro de la misma familia, que dejen de ser vistos como un estorbo y una carga:

“Hoy que es su día., es buena fecha para que los abuelos retomen el lugar que nunca debieron perder en la familia,que se les respete, que se les escuche y que se les atienda”.

Al señalar lo anterior el sicoterapeuta Luis Humberto Garza Vázquez hace un llamado para que los abuelos no sean ya más los seres invisibles que están en el último rincón de la casa, sino que su figura sea punto de reflexión, de respeto:

“Dice el dicho que como te ves me vi…y como me veo te veras….y nada es más cierto, por eso debemos de reflexionar sobre los abuelos, porque el trato que les demos será el que en un futuro nosotros vamos a recibir”.

Tamaulipas se tiene una población de 285 mil 97 con más de 60 años de edad, de los cuales 122 mil 57 son hombres y 152 mil 40 con mujeres, tan solo en esta capital la población en este rango de edad, llega a los 28 mil 676 habitantes, siendo 12 mil 925 hombres y 15 mil 751 mujeres.
Para la Delegada del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, Genny Solís Martínez las cifras son meros referentes, de una realidad que llama a la atención colectiva en cuanto a impulsar y apoyar la cultura del envejecimiento.
Desde esta prospectiva dice que si bien es cierto que los adultos mayores son uno de los sectores poblacionales más vulnerables en todos los sentidos, ya que no escapan al maltrato, el abandono y la indiferencia en ocasiones de su propia familia; sin embargo se debe contribuir a cambiar el panorama a través de la incorporación de los adultos mayores a la vida cotidiana:
“Esto de hace en nuestro caso a través de talleres, cursos de capacitación, actividades deportivas, además de difundir entre la familia, una cultura de respeto y valor de los abuelitos, esta dinámica la debemos trabajar desde casa, con nuestros hijos, con nuestros nietos, que crezcan valorando al abuelo, porque todo apunta a que vamos a ser un país de viejos”
Para ella la vejez no debe ser sinónimo de tristeza y abandono, para muestra comparte testimoniales de los adultos mayores que en cotidiano tienen al INAPAM como punto de encuentro y motivo de trasformación para vivir esta etapa de la vida.
“Llegar a viejo es una bendición no una maldición…”
La vejez no siempre es sinónimo de tristeza y abandono, porque cuando los años se acumulan es tiempo de darle entrada a otra manera de ver la vida:“Lo que sucede es que no sabemos envejecer, porque más allá de los achaques, hay que sacarle también jugo a la experiencia, y eso depende de nosotras mismas, de no dejarnos achicopalar, de pensar que la vida se acaba a los 60, hay que entender que es otra etapa que hay que aprender a vivir”.