Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa*Emergencia sanitaria

Somos muy exigentes con las autoridades, porque, finalmente, para eso están ahí: para servirnos. Bien decía Diego Navarro, aquel dirigente estatal de la CTM que ellos, los diputados, senadores y funcionarios eran empleados de la ciudadanía y que no era ningún mérito el hacer el trabajo, porque para ello los elegíamos y les pagábamos vía nuestros impuestos.

En este sentido, se puede pensar que tenemos razón, sin embargo, habría que cuestionarnos sobre el papel que debemos asumir en este sentido, es decir, que si la autoridad hace lo que le toca, ¿qué nos corresponde a los ciudadanos –en este caso, los tamaulipecos- desarrollar para vivir en una comunidad acorde a nuestras ilusiones y demás?

El secretario de salud Norberto Treviño García-Manzo hizo un llamado a la población para evitar problemas de salud, y también comentó sobre el brote del llamado “virus del Nilo” allá en el estado de Texas, y la necesidad de establecer un cerco sanitario que se lleva a cabo y suponemos que evitará que este problema llegue a nuestro querido estado de Tamaulipas.

Dengue y otros problemas de salud proliferan por las condiciones en que vivimos: falta limpieza en patios y terrenos baldíos, así como también nos falta desarrollar las acciones tendientes a evitar problemas de salud pública.

Cierto: la autoridad tiene la obligación de hacer su trabajo, pero nunca será posible si no hacemos lo que nos corresponde. Parecerá disco rallado, pero se requiere realmente de mucha concientización ciudadana para entregar buenas cuentas; no todo es obligación del gobierno, así lo entendemos, y si no queremos hacer lo que nos toca, pues simplemente no critiquemos a la autoridad, no nos quejemos y aguantemos lo que venga, sea regular, malo o grave.

Somos los ciudadanos los que debemos estar en primer lugar de acciones de prevención, porque somos los principales beneficiados o afectados si algo se lleva o no a cabo correctamente.

En ese sentido, deberíamos dejar de criticar un poco y asumir nuestra función, porque es mucho muy fácil estar llenando muros de redes sociales en Internet, periódicos o las calles con rumores y reclamos injustificados en la medida que no hagamos nuestra tarea.

El secretario Treviño García-Manzo ha configurado un equipo de trabajo con los que supone son los mejores en sus áreas, o al menos, los que más entusiasmo y disponibilidad tienen para trabajar. Ahí surgen personalidades de mucho prestigio que, dentro del aparato burocrático gubernamental del estado cumplen con su tarea.

Critiquemos, sí, es saludable, siempre y cuando hagamos lo que nos corresponde.

Cuando llegó a Tamaulipas, el doctor Norberto abandonó una posición extremadamente cómoda en la ciudad de México para colaborar con su experiencia y conocimientos a los tamaulipecos; conformando su equipo de trabajo con la gente que conoce la realidad del estado, con unos elementos que llegaron para reforzar este equipo, tenemos ya 20 meses en que la actual administración nos lleva a contar con una entidad sana en términos generales, con las condiciones que surgen de acuerdo a cada temporada y situación, pero podemos ufanarnos de tener un estado sano, que cuesta mucho dinero mantenerlo de esa manera como para que de repente critiquemos y hagamos pedazos el esfuerzo de cientos –miles- de personas que a diario salen a la calle a buscar salud para los demás.

Promotores de salud son los que ejecutan las muchas acciones de este aspecto tan importante en cualquier parte del mundo. La Secretaría de Salud hace un trabajo muy intenso que debemos reconocer.

Es probable que no pensemos que todo está bien, pero no podemos negar que cada uno de los que conforman la SST, encabezados por el doctor Norberto Treviño García-Manzo hace su mejor esfuerzo.

Negar que lo hacen, sería mentir y difamar.

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