Un Congreso diferente

Muchos de nosotros tenemos mala opinión de los diputados a nivel local y federal: consideramos que es excesiva la paga para lo poco que trabajan, con la idea de que muchos únicamente se dedicaron a cobrar y no a trabajar. Hoy, la entidad tiene un Congreso diferente, en el que sus legisladores están fungiendo como verdaderos representantes populares, haciendo labor de gestoría, aunado al parlamentario que tiene que ver con las leyes y muchos acuerdos que se toman en el pleno, entre las distintas fuerzas políticas.

No tenemos, afortunadamente, el ejemplo del Congreso de la Unión, donde el grupo de izquierda ya ha dado muestra de lo que nos espera en el México que padece caprichos de pseudo-políticos: Dolores Padierna y otros más, en conferencia de prensa han amenazado con tomar la tribuna para evitar el avance del trabajo legislativo, o salir a las calles a buscar el consenso popular, un consenso que no se supieron ganar con votos y que la ley electoral vigente les ha dado al nombrar a varios de éstos como diputados plurinominales, lo que muchos consideramos como “diputados de chiripa”, ya que no se requiere más mérito que ser cercano de las cabezas de partido para, en una lista palomeada por los supuestos dirigentes, estar al principio y, por esas cosas absurdas, llegar a la Cámara Alta o la Cámara Baja.

De cualquier forma, ilegítimos, aunque no ilegales, éstos nos harán ver que no sirve para nada el tener gente que no ha entendido qué es ser diputado.

Se olvidaron que el diputado es un representante popular, y que precisamente, representa los intereses de la parte de población que representan, haciendo valer la opinión como portavoz de esa comunidad que debió votar por ellos, aunque éste no sea el caso: absolutos y completos vividores que cobrarán mucho por ser agitadores con fuero.

Sin embargo, en Tamaulipas hemos visto en los últimos meses un cambio muy importante en el seno del poder Legislativo, ya que nos han dado cuenta de la labor de gestoría que tienen los diputados de todas las fuerzas y que, coordinados por sus representantes, están pensando en el bienestar de la población y no en el del partido que les llevó al cargo que hoy ostentan y que les permite, como dicen en el rancho: “comer calientito”.

Hemos sido testigos de la función que llevan a cabo en sus distritos y municipios, procurando gestionar las necesidades de la población, dejando a un lado el protagonismo que tuvieron algunos malos legisladores; hoy, están cumpliendo con su trabajo y devengan el dinero que les paga el pueblo de Tamaulipas.

Es realmente satisfactorio leer las notas que se generan en los municipios cuando un diputado va a visitar a sus representados, porque entendemos que se hace portavoz de sus necesidades, llevando al seno del Congreso las mismas, procurando ante las instancias municipal, estatal y federal la labor para obtener los apoyos necesarios.

Se han quedado atrás esos tiempos en los que únicamente subían a la tribuna a difamar, tal y como lo hacen los del Congreso de la Unión. No tienen intención de estar tomando la tribuna en aras de buscar ese estéril protagonismo.

Entendemos que hay algunos legisladores que no están haciendo lo que les corresponde, porque de todo hay en un congreso plural, sin embargo, la gran mayoría cumple con lo que debe hacer.

En ese tenor, es digno de comentar el hecho de que hay una conducción de los trabajos legislativos que les permiten no perder el piso y entender para qué fueron elegidos o escogidos de esas listas de plurinominales que tanto critica la gente.

Hoy, contamos con un Congreso responsable, crítico según sus corrientes políticas, pero que ha aprendido a ser legislador, y eso, sinceramente, merece un aplauso.

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Atentamente

Carlos David Santamaría Ochoa Ph.D.
A.I. Periodismo y Comunicación