Reynosa, Tamaulipas.-El cuerpo de un menor de edad, fue encontrado sin vida en una zanja o fosa abierta de una colonia popular, ocasionando a la vez el descontento y coraje de vecinos que supieron del deceso, ya que en una de esas zanjas que habían reportado en muchas ocasiones Comapa, nunca la fueron a reparar completamente.
Los lamentables hechos ocurrieron sobre la calle de Presa de la Azúcar, número 30, en la colonia Las Delicias; donde la tragedia enluto a una familia, ya que un menor de edad, falleció en la sala de urgencias del hospital de Pemex, asfixiado por inmersión.
Personal de la Policía Ministerial del Estado, personal de Servicios Periciales, y el agente Cuarto del Ministerio Público en turno, Alejandro Cruz Tovar, acudieron para tomar fe ministerial del deceso del menor.
Lizbeth Guadalupe Barrera, de 18 años de edad, es la acongojada madre de hogar quien no podía creer lo que había sucedido, ya que se culpaba constantemente que por descuido de ella se murió su bebe.
Dijo, que ella se encontraba realizando el quehacer de su casa y que un momento en cuestión de minutos no observo de cercas a su menor hijo de dos años de edad, de nombre Brian, que acudió a buscarlo en los cuartos de la vivienda pero no lo encontró.
Que al salir de su casa lo primero que se imagino fue que su menor hijo pudo haber caído a una fosa de aguas negras de unos 80 centímetros de ancho por dos metros de largo, así como un más uno y medio de profundidad obra que quedo inconclusa por personal de Comapa.
Fue entonces que pidió el apoyo de sus vecinos para tratar de buscarlo y desafortunadamente el menor había caído a esa fosa siendo rescatado después de media hora para paseriformemente ser trasladado de urgencias al hospital de Pemex, que se encuentras cercas de esa colonia pero los médicos nada pudieron hacer, ya que el menor había fallecido.
Vecinos del lugar llenos de ira e impotencia, culparon a Comapa, de tener esa fosa o zanja abierta, ya que desde hace cinco meses habían reportado esa irregularidad y solo acudían a disque realizar trabajos de reparación y nunca la taparon o relazaron el trabajo completo.
El oficial secretario de la fiscalía Cuarta, Ernesto Escobar, y acompañado del Fiscal en turno, Alejandro Cruz Tovar, luego de dar fe del cuerpo, inspeccionó la negligencia burócrata convertida en escena de un crimen, de algún modo la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado se enteró del deceso.
Del departamento jurídico y gerencia acudieron primero al hospital, donde los dolientes descargaron su impotencia y coraje contra esos empleados que buscaban “llegar a un arreglo” y evitar el escándalo.
Luego fueron al lugar donde el pequeño Brian, se murió y de nuevo el rechazo colectivo obligó a los enviados a recular en sus intenciones hasta su vehículo antes de ser linchados, “¡ahora si vienen hijos de su maldita madre, ya pa’qué meses y meses llamándolos!”, gritó Cristina Martínez.
La “reparación” que iniciaron a principios de Mayo, tuvo el número original de reporte 203410, cuando dejaron en el abandono sin señalización o al menos acordonado el lugar los vecinos comenzaron a llamar a las oficinas de Comapa, el peligro era latente más por las noches, pues el alumbrado público siempre es deficiente.
La fosa seguida de una zanja de unos dos metros aunque menor en profundidad además la peste y molestias, generó algunos accidentes menores frente a la casa 927, donde aún permanecerá esa evidente muestra de irresponsabilidad.
Finalmente el Fiscal en turno, mando el cuerpecito del menor al Semefo, donde más tarde sería entregado a sus familiares para que le den cristiana sepultura y abrió la investigación contra quienes resulten responsables.