Causa sorpresa l anoticia que emite la Secretaría de Salud en Tamaulipas respecto a la obesidad infantil, que a fuerza de ser sinceros, no es únicamente un problema de menores, sino de toda la población: en donde quiera que usted se encuentre, se dará cuenta que hay un número muy importante de personas que lucen el sobrepeso y la obesidad, mediante sendos abdómenes que ponen de manifiesto el descuido que tenemos los individuos por cuidar la salud.
Los expertos aseguran que es la obesidad uno de los grandes males del nuevo milenio, y que es la “madre” de padecimientos como la hipertensión arterial, diabetes mellitus, problemas cardiovasculares y más, sin contar los daños psicológicos que surgen de este aspecto de salud pública que ha sido estudiado por años sin que podamos erradicarlo.
Hay quien dice que México es un “país de gorditos”, aunque no sea precisa la información; cierto es que hay muchos casos que nos han colocado, según información de autoridades sanitarias mundiales, en el primer lugar de obesidad infantil en el mundo, y en cuanto a jóvenes se refiere, no hay un dato exacto, pero basta con salir a la calle, darse una vuelta por la calle Hidalgo, por alguna de las escuelas o dependencias oficiales para darnos cuenta que es una asignatura pendiente, de ahí la importancia que tienen la labor que hace la SST en la entidad.
El doctor Norberto Treviño García Manzo, secretario de salud ha puesto el dedo en la llaga al lanzar la voz de alerta y disponer de un equipo de expertos, de recursos extraordinarios y estrategias novedosas en aras de disminuir el problema que, hoy es de cada una de las personas obesas, pero en breve se convertirá en problema de todos, porque finalmente el coste de los tratamientos producto del descuido en el peso lo asume la secretaría del ramo, con dinero de nuestros impuestos, es decir, todos pagamos las consecuencias, directa o indirectamente.
Dicen algunas publicaciones que en México casi el 70 por ciento tenemos problemas con el peso, de los que el 30 por ciento son obesos declarados, es decir, somos país de gordos, de obesos, de gente con sobrepeso. Se puede decir de una manera más amable, pero basta con tratar de abrocharse las agujetas del zapato o levantar un bolígrafo para entender que tenemos problemas relacionados con la báscula.
Ocultarlo sería hacernos… patos.
Un dato escalofriante: según la Organización Mundial de la Salud, el sobrepeso y la obesidad en niños de entre 5 y 11 años en México aumentó 40 por ciento entre 1999 y 2006, dato frío, fuerte, duro, pero real. Según la Encuesta Nacional de Salud reciente, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en niños y niñas del mismo rango de edad aumentó de forma tal que, cuando en 1999 había 1 de cada cinco afectados, hoy en día se calcula que sean 1 de cada 4, o sea, el 25 por ciento, en números gruesos.
No se trata de dejar de comer frituras o hamburguesas, porque todo entra en la dieta del mexicano, pero sí, estimular a nuestros hijos para que cuiden su peso corporal, su alimentación, su actividad física y apariencia en aras de manejar una buena salud, que es lo más importante.
Poco más de 200 mil personas mueren al año por aspectos relacionados con la obesidad, lo que hace más valioso el esfuerzo de la Secretaría de Salud en Tamaulipas, porque la verdad sea dicha, hay que reconocer que se hace un enorme esfuerzo que no será nunca suficiente en tanto no dispongamos cada uno de los que tenemos la “llantita” o la barriga crecida de medidas para conjurar este grave peligro.
Lejos quedaron los tiempos en que el “gordo” era el punto de bromas del grupo escolar: hoy en día, estas personas serán blanco de enfermedades incurables, de problemas de supervivencia, y queremos todos un México sano, libre de pandemias, aunque para ello hay que trabajar muy fuerte.
Demos la batalla frontal: ejercicio o actividad física, dieta o alimentación adecuada y una buena y mejor actitud nos permitirán mejorar la salud personal, familiar y nacional.
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