Ladrones saquean los ejidos; se llevan todo lo metálico

0

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La inseguridad llegó al máximo en esta ciudad, luego que los 16 ejidos con que cuenta el municipio fueron saqueados por los ladrones, al haberse robado los sistemas de bombeo, cableado eléctrico, transformadores, arados, equipos metálicos para la siembra e incluso algunos tractores, mencionó el dirigente del Comité Municipal Campesino (CNC), Alejandro López Robles.

Ante esta situación, ninguno de los ejidos, incluso el Miguel Alemán, en el que se adquirió un nuevo equipo de bombeo para sustraer agua del río Bravo, se ha salvado del saqueo, ya que desconocidos han incursionado en los ranchos para llevarse todo lo metálico, sin que ninguna autoridad haya intervenido hasta el momento.

“No hay un ejido que le haya quedado un motor, una subestación, o un transformador…se llevaron todo, todo. En el ejido El Ballito se robaron todo, luego se robaron en El Francés los motores, una subestación y un transformador que pesaba tres toneladas, y así se lo llevaron”, expresó molesto el dirigente campesino.

En el ejido la Cruz ocurrió lo mismo, al igual que el resto de los ejidos que aún riegan sus tierras por su cercanía con el río Bravo, sobre rodo en el Miguel Alemán, el único apto para la siembra en donde los campesinos montan guardias para prevenir un nuevo robo.

Aunque el robo en los ejidos inició hace unos cuatro años, la situación se agudizó desde el año pasado, cuando desconocidos incursionaron en los ranchos para saquear todo lo de valor, sobre todo lo metálico, cuyo destino se desconoce.

No dejan nada

“En los ranchos ya no podemos tener siquiera una vasija que sea de metal o de aluminio, y vale más no tener nada, incluso las cerca que son metálicas, las tumban y se las llevan”, señaló.
Pero eso no es todo; al haber saqueado las instalaciones eléctricas para llevarse los ladrones el cobre, dejaron sin energía eléctrica y sin luz los ranchos, excepto el pueblo del ejido La Cruz, porque en el ejido del mismo nombre ya no queda nada.

Las subestaciones eléctricas que estaban en la orilla del río, y que alimentaban los sistemas de riego, desaparecieron, al igual que los implementos agrícolas metálicos para la preparación de la tierra.

Debido al temor provocado por este inusitado saqueo, los campesinos optaron por no interponer denuncia alguna ante las agencias del Ministerio Público, por lo que, de acuerdo al dirigente campesino, optaron por dejarlo por la paz.

Los ejidos más afectados son El Ballito, El Francés, La Cruz, San Francisco, Altos Amarillos y Miguel Alemán, en donde no quedó nada de equipo metálico, por lo que en cada ejido se tienen que invertir hasta cinco millones de pesos para adquirir nuevos equipos, dinero que no se tiene por la crítica situación económica por la que atraviesa el campesinado de esta región.
“En caso de que se compre nuevo equipo, se corre el riesgo de que lo puedan robar, por lo que en el Miguel Alemán tenemos vigilancia entre nosotros, y no dejar solo el lugar para que no vuelvan a saquearnos, señaló López.

Y es que en un ejido se tienen que rehabilitar al menos 6 kilómetros de canales para el bombeo del agua desde el río Bravo, lo que costaría dos millones de pesos, además de otros tres millones para una subestación eléctrica y el cableado.

A ello se suma que la siembra ya es incosteable para el campesinado, debido a que se augura que la sequía se prologará para el próximo año