Cd. Victoria, Tamaulipas.-Es necesario que el trabajo infantil sea revisado y llevado a la mesa de la discusión pues hay evidencias que a los menores que trabajan por necesidad se les están vulnerando sus derechos más elementales prueba de ello es la realidad que padecen cientos de menores que trabajan gratis en las tiendas de autoservicio.
El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en el Congreso del estado, Alejandro Ceniceros Martínez hace alusión que ahora que en ciudades como la capital se han abierto varias tiendas de autoservicio, es necesario que desde la sociedad civil, desde las instituciones y desde el propio Congreso del estado se trabaje y se hagan propuestas para modificar las condiciones laborales de estos pequeños.
Hace alusión que ellos trabajan sin sueldo y sin ningún estimulo, solo reciben como pago las propinas de los clientes, pero por parte de los grandes empresarios no hay nada, cuando sin sus servicios, las tiendas no funcionarían igual.
Agrega que es tiempo de ver esta realidad y trabajar para mejorar.
Al respecto se carece hasta de estadísticas oficiales que den cuenta del trabajo infantil en la geografía estatal, de acuerdo a información consultada, esta establecido en la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverá la creación de empleos y la organización social para el trabajo conforme a la ley.
Se prohíbe la utilización del trabajo de los menores de catorce años. A los mayores de esta edad y menores de dieciséis, se les permite una jornada máxima de seis horas, quedando prohibidas las labores insalubres o peligrosas, el trabajo nocturno industrial y todo tipo de trabajo después de las diez de la noche para los menores de dieciséis años.
La Ley Federal del Trabajo en sus artículos 5, 22,23, del 173 al 180, 362, 372 y 541, establece una serie de disposiciones en torno de condiciones que pretenden proteger a los trabajadores de entre 14 y l6 años: jornada no mayor de seis horas, prohibidos los trabajos peligrosos, insalubres o que afecten su desarrollo físico normal, derecho a vacaciones pagadas, protección de las autoridades del trabajo, derecho a formar parte de los sindicatos y castigo a los patrones que no cumplan lo establecido por la ley.
El dejar fuera a las niñas y los niños trabajadores de la realidad legal, no impide su existencia en el mercado laboral informal, que llama a alternativas institucionales emergentes que propicien su reincorporación a la escuela y a su protección en la calle.


