Reynosa, Tamaulipas.-Aunque la duda consume a los protagonistas del proceso sucesorio por la dirigencia del PRI en Reynosa, más incierto es aun para la militancia que aun no termina de digerir la reciente derrota electoral y hoy se encuentran inmersos en plazos fatales por designar a quien sustituirá a Rigoberto Garza Faz, artífice de la debacle electoral de ese partido que por su ambiguo papel en la campaña y sus diferencias personales no pudo ejercer una labor responsable y que diera confianza al electorado.
El martes 16 del presente se ha fijado como plazo fatal para que el priísmo se ¿ponga de acuerdo? y elijan a quien habrá de guiarlos en el naciente proceso electoral rumbo al 2013.
Guadalupe González Galván, delegado de enlace del PRI en Reynosa atiza más el fuego y advirtió que sin importar quien sea electo entre la terna de aspirantes: Benito Sáenz Barella, Heberardo González Garza o Miguel García Ahedo, ese mismo día estará en Reynosa, el presidente estatal del PRI, Ramiro Ramos Salinas y tomará la protesta a quien sea electo.
Y mientras la discusión crece y se agudiza conforma llega el plazo, las voces provenientes de las bases y los sectores crecen de murmullos hacia abiertos reclamos en el sentido de no estar de acuerdo en la imposición de un nuevo dirigente del PRI carente de consenso y aval de ellos.
El PRI en Reynosa se asoma a terrenos insospechados de divisionismo y confrontaciones, la elección próxima del partido es tan solo un pretexto para dar rienda suelta a la competencia por la presidencia municipal que ha iniciado en la peor forma para los priístas.


