Si miramos hacia atrás, todos tenemos cola que nos pisen.
Y es que como dijo el ex gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra: “El que esté libre de pecado que lance la primera piedra”.
En el caso de él se antoja que la amnesia lo afecta, lo consume, y es que hoy desde el Senado de la República se pretende erigir como el paladín de las causas justas y el dueño de todo aquello que le da valor al contenido de la palabra “honestidad”.
Como alcalde panista de Reynosa que fue, por boca de Humberto Valdez Richaud, se sabe con exactitud que su arribo a la alcaldía fue producto de una negociación cupular y, eso por lo menos, ya es oficial.
Y sobre sus otros trucos para treparse en la ruleta de la política tal vez pronto se sabrá, porque tarde o temprano todo sale a la luz.
El ahora ya es Sanador y aporta una prueba adicional de que su cinismo es ilimitado, en razón de que junto con otros legisladores panistas promovió la iniciativa de eliminar el fuero constitucional para castigar penalmente a todo aquel que cometa pillerías en perjuicio de los mexicanos, como se hace con cualquier hijo de vecina.
Se le ve en la pantalla chica enjundioso, convencido y feliz cuando desmenuza el contenido de esa iniciativa y, eso está bien, es su papel, pero ello preocupa porque puede significar que nuevamente está siendo victima de amnesia y que corre el riesgo de derivar en una seria enfermedad.
Y cómo no, si el Senador panista, Francisco Javier Cabeza de Vaca, fue alcalde de Reynosa y hasta la fecha dos de sus cuentas públicas, las del 2006 y 2007, no han sido aprobadas por el Congreso de Tamaulipas, lo que quiere decir que aun tiene cola que le pisen.
Porque si los gastos que hizo durante su administración no han pasado el filtro legislativo es por algo y eso aquí y en China despierta sospecha.
En torno a ello mucho se habló y se escribió en aquel entonces sobre un fraude millonario que tiene que ver con un proyecto para inyectar de pavimento hidráulico a las calles de Reynosa, en el que se involucró a supuestos fideicomisos de Estados Unidos. Las calles de esa frontera siguen igual de cacarizas y de la lanota, no se supo nada.
Vale comentar que desde su campaña a Senador el 27 de Abril del año en curso él insistió en Ciudad Victoria sobre la eliminación del fuero para castigar a los funcionarios corruptos y que tengan vínculos con la delincuencia, pero nunca se refirió a las cuentas públicas que aun le pueden sacar canas.
Hoy la pregunta es si la aprobación de esa iniciativa panista podría castigar los excesos que cometió Pancho Javier en el 2006 y 2007 cuando fue alcalde o si su voracidad pasará por boba.
Lo cierto es que él tiene un pendiente y sin fuero como Senador se antoja que por su férrea insistencia se está aplicando el harakiri.
Don Francisco Gabilondo Soler “CRI_ CRI”, nunca imaginó que una de sus conocidas melodías podría decorar la peculiar forma de hacer política de este singular personaje.
Y es que “El comal le dijo a la olla” hace eco en ese extraño intento de Pancho García por convertirse hoy en un político-justiciero.
En verdad, tan devaluado.
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