Reynosa, Tamaulipas.-El silencio que durante mucho tiempo había mantenido el Monumento al Migrante ubicado a un costado del cruce internacional Reynosa- Hidalgo y en la ribera del Río Bravo, se rompió y nuevamente fue centro de encuentro del reclamo social que deriva del fenómeno de la emigración, aunque ahora fueron las familias de aquellos que se fueron de sus casas dejando atrás a sus seres queridos para ir tras un sueño que hoy es pesadilla.
Hacía varios años que el Monumento al Migrante no albergaba el reclamo cotidiano de los emigrantes, la cruz que se alza con los brazos extendidos frente al río que separa a México de los Estados Unidos de America, cobijo a las familias de los emigrantes desaparecidos de los cuales hoy no se sabe nada.
Llegaron procedentes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador, hace una semana iniciaron la caravana “Liberando la Esperanza”, pero no han logrado liberarse de la angustia y el dolor que ha significado haber perdido a uno de los suyos.
Marcharon por el Libramiento Luis Echeverría tras oficiarse una misa en la Casa del Migrante con su tristeza y orgullo, pero sobretodo la dignidad a flote con pancartas y en orden demandaron seguridad y la búsqueda de los desaparecidos.
Cuando llegaron al Monumento al Migrante el cielo empezó a encapotarse como en señal de solidaridad ante el duelo por los ausentes, vientos violentos provenientes del otro lado de la frontera acompañados de relámpagos furiosos fríos y agresivos como han sido las autoridades migratorias de allá que criminalizan y son indiferentes al drama de los emigrantes, amenazaban con pretender disolver el plantón de reclamo, pero no. Las mujeres se mantuvieron estoicas e inamovibles en su demanda.
Por momentos la enorme cruz brillo color de esperanza y el mensaje cruzo las fronteras desde México, es el drama y tragedia que enfrentan todos los días aquellos que como peregrinos de un rito pagano vienen a la frontera a servir como alimento al monstruo que todo lo consume que engaña y ofrece riqueza y trabajo, a cambio del sacrificio de vidas y familias que después quedan en el absoluto dolor.
Y la historia se repetirá una y otra vez, mañana vendrán más y tras ellos la estela negra y que daña todo alrededor, así será, pues el apetito del monstruo es insaciable.


