Es posible que si Fausto Vallejo Figueroa (nacido el 17 de mayo de 1949 en Morelia, Mich.) actual gobernador PRIÍSTA de Michoacán (2012-2018), hubiera tenido idea vaga de los problemas que iba a enfrentar su entidad, es posible que no hubiera aceptado la candidatura.
El michoacano gobernó su natal municipio de Morelia -1994 a 1995, de 2002 a 2004 y de 2007 a 2009- y en ninguno tuvo tantos conflictos sociales como los que ha vivido esta entidad de julio a octubre de este año y para las de malas, en el renglón de la educación.
Primero el 15 de julio un grupo de la secta religiosa de Nueva Jerusalén, quemó los edificios de las escuelas: primaria, del Jardín de Niños y la Telesecundaria, porque se argumentó que “su religión no lo permitía”. Luego vinieron los enfrentamientos entre los dos grupos, antes compacto.
No resuelto del todo el problema de la Nueva Jerusalén, surgió el problema de los normalistas que empezaron a secuestrar –que no robar- autobuses de pasajeros y camiones de carga de empresas privadas y trasnacionales, en su afán de obligar al gobierno de Fausto Vallejo para que intercediera ante la SEP por la reforma curricular a la que se ha sometido, a partir de este año, la mayoría de escuelas normales del país.
Las autoridades reportaron que los “estudiantes” normalistas llegaron a secuestrar hasta 82 autobuses y camiones, ocasionando con ello no solo la molestia de los pasajeros, sino las millonarias pérdidas que esto ocasionó; lo que motivó la determinación de intervenir los edificios con las fuerzas armadas.
Una cosa ha quedado en claro y es que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) –organización antagónica a Elba Esther Gordillo Morales, lidereza del SNTE- resultó ser quizá la principal instigadora para “movilizar” –quizá sea correcto decir “manipular”- a los normalistas de Michoacán.
El caso es que más de 150 muchachos –hombres y mujeres, incluso menores de edad- fueron detenidos e indiciados por los delitos de robo, daño y destrucción de propiedad ajena, pandillerismo, etc. Finalmente solo 44 fueron remitidos al CERESO para su procesamiento.
Las reacciones no se han hecho esperar, porque la CNTE tiene simpatizantes en Chiapas, el DF, parte de Edomex, Morelos y Oaxaca, por lo que maestros y estudiantes de esta última entidad, ya protestan por el encarcelamiento de los 44 normalistas.
Mientras los estudiantes normalistas de Michoacán tomaron 15 alcaldías del estado y exigen se libere a los normalistas que siguen encarcelados después del operativo del pasado lunes 15 en el que la policía retomó el control de las normales de Cherán, Arteaga y Tripetío.
Lamentablemente para Fausto Vallejo, el Gobernador de Michoacán, los manifestantes también amenazaron con tomar diversas dependencias locales, entre ellas la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Educación.
Obvio es decir que hubo manifestaciones afuera de la sede del Congreso Local y lo mismo en la Procuraduría General del Estado, donde por cierto, decenas de jóvenes bloquearon la entrada principal y otro grupo similar bloqueó el acceso del estacionamiento, sin permitir la entrada-salida de personas y vehículos.
En un acto quizá desesperado, funcionarios federales de la SEP, anunciaron que se reunirán la próxima semana con los estudiantes normalistas de Michoacán, para escuchar sugerencias e inconformidades con la reforma curricular, anunció el secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos.
Sin embargo, a menara de “advertencia”, indicó el titular de la SEP que esta reunión será bajo el principio de que la reforma es nacional y no va a haber diferencias con otras entidades.
Explicó Córdoba Villalobos que “Habrá adecuaciones y complementaciones, como puede ser lo relativo al tema de educación indígena, que evidentemente hay que tener en cuenta algunas áreas del país donde se debe dar un especial contenido, pero los contenidos globales o generales son similares”.
Como diría la profesora comunicóloga, Cuquis Garza ¿Cómo la ve?
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