Tarde, pero no se puede dejar pasar tan importante fecha, y el recordar a los hombres y mujeres que nos permiten gozar de buena salud es un acto de honesto reconocimiento, un acto de agradecimiento.
Hemos vivido siempre cerca de gente del sector médico: padre, tío, abuela, madre, y un sinnúmero de personas que nos enseñaron algo de lo que hemos puesto en práctica todos los días respecto a mantener la salud.
El médico, cuando es honesto, se constituye como uno de los pilares de la sociedad más importantes por su trascendencia, y porque en cada momento de nuestras vidas tenemos que echar mano de sus conocimientos.
En ocasiones hacemos cosas inadecuadas como no observar las indicaciones y luego decir que no nos atendió bien, o que el tratamiento determinado no fue el indicado.
Cuántas veces, alguno de nosotros no ha echado por la borda las medicinas y las indicaciones del doctor…
En ese sentido, entendemos que se debe escuchar atentamente, pero sobre todo, establecer una adecuada comunicación con el doctor o doctora, para que, en base a ese cuestionamiento que nos hace, pueda emitir un diagnóstico acertado que, por consecuencia, deberá tener un tratamiento indicado para aliviar los males.
En los últimos años de nuestra existencia hemos gozado de la amistad de maravillosos elementos de la medicina: Jorge Cortina Flores, Eduardo Méndez Monreal, Alejandro Tirado Saldívar, Jorge Salinas Treviño, Jorge Rodríguez, el inolvidable Erick Alfonso Amador Guevara, Juan Villagrán Uribe, Raúl Bermúdez, Juan José Sada Tamayo, Aldo Martínez, Daniel Llanas Rodríguez Judith Cornejo, Hugo Yépez Alvarez, Carlos Guillermo Morris, Vicente Joel Hernández Navarro, Américo Villarreal Anaya, Héctor López, y podríamos llenar la edición completa de nombres de personalidades de la medicina que han marcado nuestra existencia.
Cuando el diagnóstico de diabetes mellitus, tuvimos la fortuna y bendición de contar con el apoyo de muchos de ellos.
No podríamos agradecer a cada uno en el día porque nos faltarían horas, pero es justo mencionar que todos tenemos un médico cerca que ha sido factor fundamental para encontrar nuestra salud a tiempo.
Es justo reconocer, como lo ha hecho el estimado doctor Norberto Treviño García Manzo, secretario de Salud, el esfuerzo que todos ellos hacen a diario en cada uno de sus pacientes.
Es ingrato mencionar que algunos no son lo suficientemente profesionales y éticos, pero es cierto, porque en ocasiones hemos sabido de elementos que se entregan al dinero y a la mala práctica médica; afortunadamente, son los menos.
Victoria tiene excelentes doctores y eso lo sabemos gozamos del profesionalismo de ellos en cada momento, y en ese sentido, no tenemos que andar pensando en ir a Monterrey, al Distrito Federal o a Houston a atendernos, ni a Mc Allen, porque la verdad sea dicha con toda honestidad, contamos con muy buenos médicos.
En este día, seguramente la Secretaría de Salud ha emitido una felicitación, en voz de su titular, el estimado doctor Treviño García-Manzo, a quien entregamos, al igual que a cada uno de este ejército de profesionales, el reconocimiento por su labor durante años de práctica médica, y hacemos votos porque siempre encuentren el comentario, el diagnóstico acertado y todo lo que se necesita para que usted y yo podamos encontrar la salud, el bienestar, y que encuentren esa actualización de conocimientos que nos harán vivir mejor.
El médico, ese profesional que tanta falta hace en cualquier comunidad.
Vaya nuestro reconocimiento a todos ellos, de todo corazón, que el Supremo Creador del Universo los colme de bendiciones.
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