Suprimirán bebederos en las escuelas; para evitar fugas de agua

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- De las 300 escuelas primarias que hay en esta ciudad, los alumnos de al menos la mitad de ellas consume más de 20 litros diarios en sus horarios de clases, por lo que el organismo operador del agua en esta ciudad (Comapa), colocará medidores para medir el consumo del vital líquido.

Por instrucciones del gobernador Egidio Torre Cantú, todas las escuelas de educación básica contarán con un sistema de micro medición del agua que utiliza cada plantel, con la finalidad de saber cuanto líquido utilizan y cuanto es el que se desperdicia, mencionó Carlos Montiel Saeb, gerente de Comapa.

El funcionario se reunió la mañana de ayer con directores de escuelas primarias, inspectores y jefes de sector, a quienes habló sobre la importancia de que en sus escuelas se tome conciencia de la importancia que tiene el agua en estos tiempos de sequía en la región.

Hasta el momento, dijo el funcionario que el 95% de los edificios cuenta ya con un regulador, lo que permitirá en cierto tiempo saber si los dos y medio millones de pesos que paga la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) a dicho organismo, es suficiente o no alcanza para cubrir el consumo.

La cantidad mencionada fue obtenida de acuerdo a un consumo promedio de 20 litros diarios por cada alumno, multiplicado por los días de un mes, “pero nos damos cuenta que algunas escuelas cuentan con fugas en sanitarios, y es a ellas a las que le vamos a medir el consumo del agua”, explicó el funcionario.

Ello se debe a que algunos sanitarios cuentan con desperfectos, dejan los alumnos las llaves abiertas, o los bebederos están inservibles y con fugas, lo que representa para la Comapa un dispendio que está por medir.

Por cada 100 litros se facturan solo 52, el resto no se sabe a donde va a dar, si se desperdicia o no se factura aunque no sea dispendio.

Por su parte, el jefe regional de la educación, Luciano Reyes Álvarez, quien asistió a la reunión, mencionó que solicitará a los directores de las escuelas de educación básica, que supriman los bebederos, con la finalidad de evitar el desperdicio, pero solo cuando en los salones existan depósitos de agua potable para el consumo de los alumnos.