Reynosa, Tamaulipas.-Aunque una placa insertada en el sepulcro de mármol de color negro sintetiza el grado de afecto que Alejandro Sáenz Garza (qepd) obtuvo de sus compañeros militantes del PAN: “Al mejor presidente y diputado quien con su lucha, congruencia y tenacidad llevo a lugares inalcanzables al Partido Acción Nacional”.
Empero, la realidad dista mucho de esa presunta veneración que le guarda el panismo a la memoria de Alejandro Sáenz que dedicó su vida a encumbrar políticamente al PAN de Tamaulipas, el fue artífice de aquella victoria electoral de 2006 en los comicios federales, en donde por primera ocasión se rompió la hegemonía política del PRI.
Sáenz defendió ferozmente al PAN y a sus diputados y alcaldes, Francisco Javier García Cabeza de Vaca en Reynosa fue quizás el más beneficiado de quien hoy lleva casi 5 años de haber fallecido.
Alejandro falleció el 10 de enero de 2008 tras una penosa agonía, apenas unos días antes había concluido su gestión como diputado local (2005-2007) y fue célebre por sus desencuentros con el gobernador Eugenio Hernández Flores y sus pares del PRI en el Congreso del Estado.
Con motivo del tercer informe de gobierno de Hernández Flores en noviembre de 2007 y ante las denuncias de que en Tamaulipas se habían cometidos fraudes en los comicios municipales de ese año. Alejandro Sáenz dio una cátedra de dignidad como panista, cuando al momento de ingresar al Palacio Legislativo el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña le negó el saludo en señal de protesta por no haber hecho nada para contener lo que Alejandro calificaba como ilegalidades flagrantes.
Se encuentra sepultado en el panteón “Valle de la Paz” a unos metros de otro gran hombres de la oposición como lo fue Ramón Pérez García ex alcalde de Reynosa a principios de los 90’s.
El sepulcro de Alejandro Sáenz luce descuidado y reclama limpieza, unas flores artificiales se deshojan y del recuerdo y cariño y sobretodo admiración que le tributaron los panistas a la hora de su deceso, hoy es solo eso: historia.


