Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Una oración por la paz y por quienes han sido víctimas de la violencia y de la inseguridad en esta atribulada frontera, es lo que solicitó a la sociedad el obispo de la Diócesis, Gustavo Rodríguez Vega, y fijó en acuerdo con los sacerdotes que sea el 25 de enero, por ser el día de la conversión de San Pablo.
Aunque mencionó que todos los días se pide a los fieles una oración durante las misas cotidianas y dominicales, se escogió esa fecha con la finalidad de que quienes se dedican a provocar la violencia y el mal en esta ciudad, se conviertan al bien.
“Porque todos hemos sido víctimas de la inseguridad, y debemos estar unidos en oración, porque buenos y malos estamos padeciendo de alguna manera esta situación”, sostuvo el religioso durante una rueda de prensa celebrada en los sótanos de la catedral del Espíritu Santo.
Dijo que también se harán unos días especiales para la oración, para encomendar a quienes se encuentran desaparecidos y a sus familias, al igual que a todas las víctimas de la violencia, por lo que reiteró que será el primer domingo del tiempo de Adviento, que coincide con el día señalado para esa oración magistral, que es el día de la conversión.
“Llamamos a la conversión a todos los que se dedican al mal, pero que en sus corazones hay algo bueno, y por eso queremos que se conviertan al bien”, insistió tras señalar que todos los días se pide por las víctimas de la violencia y por la paz.
Añadió el jerarca católico que busca una reunión con el obispo de Laredo, Texas, James Tamayo, para que juntos hagan una oración por las familias que de manera obligada por la inseguridad, han tenido que emigrar a Estados Unidos para proteger sus patrimonios, su integridad física y la vida misma.
“Busco reunirme con el obispo de Laredo para animarlo y se pueda unir a nuestra oración”, refrendó.
Buenas relaciones con Peña Nieto
Dijo el obispo que la Iglesia Católica espera que con el cambio de gobierno federal, el uno de diciembre, disminuya la violencia en el país, además de que las relaciones entre el estado y la Iglesia sean buenas, “porque cuando el señor Peña Nieto fue gobernador del estado de México, mostró buenas relaciones con la Iglesia”; expresó.
Por ello es que las reuniones del Episcopado Mexicano se hacen casi siempre en esa entidad, razón por la que el futuro presidente de México les ofrecía cada semana una comida a los obispos o hacía una visita a cada diócesis.
“Creo que las relaciones son cordiales, y así se puede dialogar sobre cualquier tema, y ya el hecho de ser escuchados es bastante, y la esperanza es encontrar nuevos caminos de cómo sobrellevar la inseguridad”, expuso.
De la plática que sostuvo con el gobernador Egidio Torre Cantú, el martes, dijo que le expuso la problemática de inseguridad que se vive en la ciudad, “y de cómo ha sufrido nuestra gente que se fue para el lado americano, los que quisieran regresar, además de los esfuerzos que hace la Iglesia por llevar un poco de paz y de consuelo con algunos eventos”, señaló.


