Una de Mario Mota y Paloma Guillen

Como “su madrina”, ella debe de estar sorprendida por los excesos que comete su ahijado, que son la semilla de los problemas que ahora le brotan como hongos en las cuatro paredes que abrigan a la Dirección de Informática de la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas.
Y cómo no, si Doña Mercedes del Carmen Guillen Vicente nunca se imaginó que los arrebatos de aquel sujeto que le impusieron en el 2005 cuando fungió como Procuradora ahora enlode su nombre y que provoquen que sea recordada no por su brillante trayectoria administrativa y política, sino por el campo minado que ha sembrado José Mario Mota Vázquez en su área, la de Informática.
El, evita mencionar el nombre de Doña “Paloma” por mera precaución, porque bien que sabe que ella, quien hoy es la Coordinadora de la Agenda Legislativa de la transición de Enrique Peña Nieto, conserva fresco en su mente añejos recuerdos que trastocaron su vida familiar y que colocan en un papel estelar a una de las hermanas de Mario.
En su calidad de ser la única mujer de Tamaulipas que fue considerada por el presidente electo de México para que lo acompañe en su camino hacia la silla más importante del país, a Doña “Paloma” poco le conviene que su nombre vaya de boca en boca para mal en los cafetines de Ciudad Victoria por un pasado de la familia de Mario que parecía ya enterrado.
Y es que como Director de Informática ninguno de sus superiores ha sido capaz de ponerle un freno, tan es así que mueve los hilos a su antojo y pisotea los derechos de sus empleados, no obstante de aquellos que gozan de una antigüedad superior a los 13 años.
Como director, Mario es muy tolerante con algunos de sus subalternos, sobre todo si están de buen ver, pero con otros que se rebelan y que no lo complacen coloca su cabeza en la guillotina y hace que rueden sus restos.
Entre los de la primera fila figuran Carlos Hernández, a quien Mario le dice con cariño “mi ahijado”, quien a pesar de su corta antigüedad se comenta que le asignó una compensación de más de 3 mil pesos, un vehículo oficial para que no se agote y que goza de un “horario especial” para taparle el ojo al macho.
Otro caso similar es el de Luis González, quien luce hoy eufórico con su nueva compensación de más de 5 mil pesos y quien forma parte de la lista de vasallos de Mario, en razón de que está bien recomendado.
Destaca también el nombre de Ricardo Sánchez Picasso, a quien por sus múltiples ocupaciones Mario, bondadoso como es, le asignó un horario de sábados, domingos y días festivos con 13 horas a cubrir, de las cuales solo justifica algunas cuantas y de vez en cuando.
Pero Mario demostró que goza de poder y acaba de contratar a José Luis Salazar y a Martín Castillo, a quienes agregó a su “staff” de muchachos consentidos.
Obvio es, que el otro personal de su oficina se levantó en armas por estas irregularidades y piden a gritos que el Procurador, Bolivar Hernández Garza, asimile el tamaño de su inconformidad.
Estos y otros excesos que se aportaran en la siguiente colaboración deben incomodar a Doña Mercedes, porque “su ahijado” le sigue haciendo mala sombra desde Ciudad Victoria y porque ella ya es una “paloma” de altos vuelos.
Ni hablar, así suelen pagar los favores algunos recomendados.
Sobre todo aquellos que arriban a los puestos no por méritos.
Sino con engaños y un excesivo, cinismo.

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