Reynosa, Tamaulipas.-Un par de sujetos que se desplazaban en una unidad, fueron detenidos por oficiales de Tránsito y Vialidad, encontrándoles bebidas embriagantes y ebrios, por lo que al ver a unos soldados se les ocurrió acusarlos para no pagar la multa que les iban a poner las autoridades viales.
Los hechos ocurrieron en un filtro de revisión que tenían instalado varios elementos de Tránsito y Vialidad, sobre el libramiento Luis Donaldo Colosio, frente a la colonia Unidad Obrera, ya que las acciones que vienen emprendiendo con ese dispositivo es disminuir los accidentes viales al revisar a los conductores que no viajaba en estado de ebriedad.
Sin embargo dos sujetos quienes fueran identificados como Gustavo Cantú Lozano, de 59 años de edad, quien tripulaba una camioneta Ford Pick-Up, tipo Ranger, y quien era acompañado de su amigo Jesús Hernández Cruz, de 31 años de edad, ambos con domicilio en la colonia Nuevo Amanecer y quienes viajaban en estado de ebriedad.
Los oficiales de Tránsito y Vialidad, que se encontraban en ese lugar manifestaron que les iban a realizar preguntas de si habían ingerido bebidas embriagantes, de donde venían y a donde se dirigían.
Que los conductores no contestaron, pero se percataron los oficiales que andaban en estado de ebriedad, y había botellas de cerveza en el piso de vehículo, por lo que les marcaron que bajaran de la unidad, aferrándose los dos sujetos a bajarse de la unidad.
Los oficiales lejos de dañar la integridad de esas personas, decidieron aplicarles una multa administrativa y tratar de conducirlos a sus hogares para prevenir un accidente que fueran a resultar personas lesionadas, sin embargo en ese instante iban pasando unos soldados que están habilitados a la corporación policial, arribaron, y fue entonces que los dos ebrios sujetos iniciaron a decirles que los querían extorsionar con dinero.
Agentes viales y los dos ebrios sujetos, fueron conminados a la central policial, donde posteriormente, en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública, personal de Servicios Médicos, aplicó la prueba del alcoholemia a Gustavo Cantú Lozano, certificándose que éste se encontraba con primer grado de ebriedad, en tanto que Jesús Hernández Cruz, quien presentaba segundo grado en el alcoholímetro.
Finalmente los agentes de Tránsito refutaron la acusación y determinaron sujetarse al proceso legal para que sean las autoridades competentes quienes deslinden responsabilidades en ese caso.