Reynosa, Tamaulipas.-El Juzgado Primero Penal, a cargo del Licenciado José Luis Tobías Bazán, dictó sentencia condenatoria que consistente en nueve años de prisión en contra de José Guadalupe Pacheco Soto, de 34 años de edad, a quien se le instruye el expediente número l99-20l2 al encontrarlo responsable del delito de Homicidio Simple Intencional cometido en agravio del también carretonero que en vida llevó el nombre de Enrique Almanza Castañón, de 64 años de edad, a finales del mes de julio pasado luego de sostener una acalorada discusión en la casa del homicida en una noche de farra.
El crimen fue cometido a finales de julio del presente año, cuando Guadalupe, golpeó en la cabeza con instrumento contundente a su ocasional rival, ya que eran amigos de años, y ante la falta de testigos, toda vez que los otros cuates que también participaron en la parranda, ya se habían retirado, al homicida se le ocurrió inhumar de manera clandestina a Enrique, procediendo a la excavación de un pozo afuera de su casa.
Sin embargo dos o tres días después el cuerpo fue descubierto por el señor Jorge Montelongo Alcaraz, cuñado del homicida cuando el 29 de julio del presente año, llegó al domicilio ubicado en la calle 26 de Noviembre, número 20, en donde vive su cuñado, casa que le fue prestada por un amigo para que la ocupara José Guadalupe, en virtud que tenía problemas familiares y fue precisamente esa persona quien detectó la existencia de una mano humana a flor de tierra, poniendo el grito en el cielo y una vez que acudieron las autoridades correspondientes y el Agente del Ministerio Público Investigador, en ese entonces a cargo del Licenciado Lauro Enrique Nájera González, al excavar descubrieron el cadáver de Enrique Almanza Castañón, el que fue plenamente identificado por su esposa Martha Laura Hernández Ramírez, misma que solicitó le fuese entregado para los efectos de su inhumación.
En tanto el presunto asesino puso tierra de por medio y se les perdió de vista a la Policía Ministerial del Estado, pero de repente regresó en los primeros días de octubre, siendo detectado por el Jefe del Grupo Delta de la Policía Ministerial del Estado, Francisco Delgado Almaguer, cuando realizaban uno de los operativos ordenados y encabezados por el Comandante Gerardo Treviño Estrada, en posesión de un arma prohibida, siendo entonces cuando al ser identificado debidamente, el Fiscal Séptimo Investigador, Lauro Enrique Nájera González, aprovechando la situación en el acto dictó el acuerdo de la acción penal una vez que le tomó su declaración ministerial y consignó al Juzgado Primero Penal, solicitando la correspondiente orden de aprehensión.
Finalmente el ordenamiento judicial que fue obsequiado en el acto por el administrador de la justicia el día 3 de octubre y veinticinco días después le dicta la audiencia final, le fue dictada la sentencia condenatoria por nueve años de prisión en virtud que el delito fue considerado como Homicidio Simple Intencional y basado en que algunos de los otros sujetos que estuvieron conviviendo con ellos en la parranda de la muerte, sostuvieron que se retiraron cuando los dos protagonistas comenzaron a lanzarse amenazas y al parecer propiciadas por el ahora occiso por lo que ahora purgara una larga condena por ese delito que cometió y que trato de que las autoridades se olvidaran.
PME fue quien logro su captura
Elementos de la Policía Ministerial del Estado, el pasado 2 de Octubre del año en curso, lograron la captura de un presunto homicida que estaba prófugo de la justicia y que era perseguido tras cometer un homicidio en agravio de un sujeto al que golpeo y sepulto con pesadas piedras para evadir a la justicia.
El presunto asesino fue identificado como José Guadalupe Pacheco Soto, de 34 años de edad, quien es residente de la calle 26 de Noviembre, sin número, de la colonia Satélite y que fuera asegurado mediante una ardua investigación y operativo que realizaron las autoridades Ministeriales.
El Comandante de la Policía Ministerial del Estado, a cargo de Gerardo Treviño Estrada, y el jefe de grupo del área de homicidios, Javier Cantú Amaya, informaron que el caso se remonta al mes del 29 de Julio del 2011, donde se cometiera un asesinato en la colonia Pedro José Méndez.
Comentaron las autoridades policiales que la infortunada víctima se llamaba Enrique Almazán Castañón, que contaba con 64 años de edad, quien vivía en la calle 21 de Julio, número 602, de la colonia Satélite.
Menciono el jefe policiaco, que en base a la declaración del detenido, surgió una discusión entre ambos derivado de que se les había acabado el “guachacol”, además de que la víctima no quería poner para comprar más iniciándose los alegatos, y empujones.
Que al calor de las copas el occiso le confesó que había sostenido relaciones sexuales con la madre del presunto asesino, y eso lo hizo enojar mas al reclamarle por lo que se endureció la riña al grado de descargar todo su odio contra el anciano.
El ahora inculpado con mayor fuerza que su ‘‘amigo”, por la diferencia de edad, lo tiro al suelo para luego aventarle unas piedras sobre su humanidad, tratar de taparlo con unas piedras y posteriormente se dio a la fuga, burlando la acción de la justicia en ese tiempo, sin embargo los agentes Ministeriales lograron obtener datos sobre su persona y le siguieron la pista sin lograr ubicarlo.
Sin embargo el ahora detenido quien había huido hacia otra ciudad, decidió regresar pensando que todo se había calmado y que a las autoridades se les había olvidado ese caso, pero cuál fue su sorpresa que aun le seguían la pista por lo que montaron un dispositivo para lograr su captura.
Ahora el presunto homicida fue presentado ante una fiscalía del fuero común, donde se le rindió su declaración preparatoria y acto siguiente será puesto ante un Juzgado de lo Penal, donde le resolverán su situación jurídica.