Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La Sagarpa solicitó al gobierno federal un apoyo de 120 millones de pesos para el mejoramiento de la infraestructura en los ranchos ganaderos del norte de Tamaulipas que son afectados por la sequía, con la finalidad de que cuenten con mejores presas, corrales y cercas que mejoren la producción pecuaria de la región.
Roberto Salinas Salinas, delegado federal en la entidad, comentó que en estos momentos existe un programa de apoyo que lleva a cabo de manera coordinada el gobierno federal con el estatal, para la distribución de insumos y alimentos para los ganaderos, al 50% del costo normal.
Este apoyo servirá para la recuperación de esta importante actividad en la región norte de Tamaulipas”, aseguró el funcionario.
Mencionó que dicho apoyo se está aprovechando por parte de la Asociación ganadera local, a través de apoyos en forma de alimento para el ganado, y añadió que el ganado en Tamaulipas está exento de enfermar a consecuencia de la rabia transmitida por mordeduras de murciélagos.
Dijo que esta enfermedad existe desde hace mucho tiempo en la zona sur de la entidad, y que avanzó a la región centro, aunque descartó que pueda llegar al norte del estado, ya que se trata de animales que afectan al ganado en zonas serranas y montañosas.
Mencionó que el Comité Estatal de Salud Animal lleva a cabo campañas permanentes de prevención contra dicha enfermedad en los ranchos pecuarios del estado, por lo que descartó que puedan existir brotes sin control.
Ante ello, dijo que se está ofreciendo vacuna a bajo costo a los ganaderos para prevenir la rabia en sus animales, aunque dijo que el ganado ya no muere por esa causa, y como ejemplo señaló que este año fallecieron solo 50 animales.
Pese al optimismo del funcionario federal, el panorama para el ganadero de esta frontera no es tan halagador, ya que la sequía los ha obligado a la venta de más de la mitad del ganado con que contaban.
El dirigente del comité campesino municipal, Alejandro López Robles, comentó en ese sentido, que ya fue planteada la situación ante el gobierno estatal, al que le fue solicitado apoyo para evitar que el ganad muera de hambre, toda vez que esta región ya fue decretada zona de riesgo por los efectos de una sequía de 16 meses.


