
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Las repatriaciones de mexicanos que el gobierno de Estados Unidos incrementó en este año, aumentaron las cifras de deportados que buscan refugio en la Casa del Migrante de esta ciudad, por lo que hasta el momento suman 8 mil 600 contra los 6 mil 700 del año pasado, informó el director del albergue, el sacerdote Jesús Manuel Reyes.
Los datos indican que con relación al año pasado hasta noviembre, el albergue brindó atención a casi dos mil personas más, situación que de acuerdo al religioso católico, es motivado en parte por las constantes detenciones y deportaciones que hace el gobierno estadounidense, aunque aceptó que se debe también al, éxodo de centroamericanos que huyen de sus países, principalmente Honduras.
Del total de atendidos, el 60% corresponde a mexicanos deportados y el 40% restante a personas de otros países, aunque cerca de tres mil son de Honduras, país que de acuerdo al religioso, es el que más personas expulsa debido a la pobreza, a la falta de empelo y a conflictos relacionados con la inseguridad.
“Todos sabemos que en este gobierno de Estados Unidos se ha incrementado la política de repatriar a personas que han cometido delitos, pero desgraciadamente meten a todos en la misma caja, por lo que en algunas personas los juicios no se respetan”, consideró.
Con relación a casos de maltrato y abuso, dijo que entre los repatriados hay temor, desconfianza y desconcierto por la forma en que fueron detenidos y expulsados de ese país, pero de los centroamericanos o mexicanos que vienen el sur del país, los testimonios indican que fueron maltratados pero en sus países y comunidades de origen.
Dijo que los estados de Veracruz, México y estados del norte es donde más se abusa de ellos, y son las autoridades de los tres niveles, los que les roban su dinero y sus pertenencias, y sospecha que los empelados del ferrocarril están en ello, porque de manera sospechosa detienen la marcha o bajan la velocidad del convoy en lugares deshabitados, donde suben personas que asaltan a los migrantes.
“Aquí no son maltratados por autoridades, pero sí de otros grupos que abusan de ellos”, explicó.
La Cada del Migrante, debido a intimidaciones que sufrió el personal en la administración anterior, c arece de oficina de derechos humano, de psicólogos, trabajo social y de servicio médico de tiempo completo, ya que algunos de los deportados llegan al albergue muy lastimados de tanto caminar.


