“El ejemplo es una lección que todos los hombres pueden leer”
Morris West
En Tamaulipas, los partidos de oposición hace tiempo que perdieron su brillo y, salvo el tema de la posible coalición entre el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, nada fuera de ello hace que los reflectores nos obliguen a voltear la mirada para llamar su atención, al menos.
Si acaso, algunos delegados federales que mantienen la esperanza de continuar en sus puestos son los que de vez en vez dan la nota, con temas más bien técnicos, más que políticos, como los de Sagarpa, Conagua y el Seguro Social, sólo por citar algunos.
¿Y los demás panistas? Las últimas noticias que tenemos es que aún andan ideando cómo sacar a sus candidatos a las 43 alcaldías y los 22 distritos electores, pues primero instalaron unas desangeladas y privadísimas mesas de diálogo y ahora andan sondeando a los grupos para ver quiénes se animan.
Es decir, desdibujados se encuentran los de Acción Nacional luego de que el uno de diciembre desapareciera de la escena pública el segundo Presidente de la República emanado de su partido, lo que los llevó irremediablemente a perder el interés de los principales medios de comunicación de Tamaulipas.
Del PRD ni qué decir. Sigue siendo un partido digamos que muy austero, con pocas figuras políticas que presenten buenos argumentos para atraer los reflectores, además de los interminables pleitos entre las cabezas de grupo, que perduran aún con la salida de Andrés Manuel López Obrador de ese partido.
Sí, el partido del sol azteca no calienta nada en este pedazo de la patria, lo que en sí mismo es una lástima si hemos de apostarle a la pluralidad democrática, para buscar mediante el consenso las mejores decisiones que beneficien a los tamaulipecos.
¿Por qué entonces la oposición política en Tamaulipas no levanta?
Tal vez la respuesta la tengan personajes de la talla de Francisco García, Maki Ortiz, Gustavo Cárdenas, Diego Hinojosa y demás cabezas de grupo visibles, pues todo hace pensar que las viejas heridas que dejaron estos seis años de poder presidencial aún no han sanado.
No, a los tamaulipecos no nos sirve que la oposición siga perdida en un barranco, por el contrario, hay que sacarlos para que cumplan con lo que pueden hacer: ser una oposición responsable que represente un contrapeso al partido en el poder, con el fin de que la visión del desarrollo de nuestra entidad se alimente de más ideas.
Tal vez ahí está el detalle. A los del PAN, mucho menos a los del PRD, les gusta ser una oposición responsable, pues siempre le apuestan a la diatriba, al encono y a la discusión sin razón.
¿Por qué no siguen el ejemplo de sus líderes nacionales, Gustavo Madero y Jesús Zambrano?
Sí, los presidentes del PAN y PRD pusieron el ejemplo a sus militantes de cómo pueden sentarse a dialogar, con la mira puesta en el bien de la Nación.
Ojalá, en serio, se decidan a hacerlo, pues ya van dos ocasiones que los priistas envían mensajes para sentarse a la mesa del diálogo para echar a andar un pacto local, similar al que convocó el presidente Enrique Peña Nieto.
¿Qué le falta a Jorge Valdez y a Francisco López para levantar la mano, apuntarse y negociar con los priistas un acuerdo que nos permita a todos los tamaulipecos pensar en que puede haber una sana coexistencia entre todos los partidos políticos en nuestra entidad?
Vamos, anímense señores representantes de sus partidos, verán que saldrán ganando pues la población no es tonta y sabrá valorar si los políticos tiran las resorteras para hacer de la palabra y la inteligencia sus “armas electorales”.
¿Contamos con ustedes? Ojalá que sí.
En fin. Por ahora no me resta más que desearle un excelente día; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.
Hasta la próxima.
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