Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La inseguridad y las restricciones aduaneras de México, motivaron que organizaciones religiosas no católicas de Estados Unidos, hayan dejado de ayudar a los grupos marginados de esta frontera, por lo que decenas de toneladas de alimento, ropa y enseres domésticos dejaron de fluir al menos desde hace tres años, reveló el pastor Héctor Manuel Patiño.
Alimento, ropa, médicos, dentistas, y organizaciones médicas de aquel país, dejaron de cruzar la frontera hacia esta ciudad, debido a los elevados índices de inseguridad que desde hace tres o cuatro años los obligaron a no cruzar, dijo el pastor.
Como presidente de la congregación religiosa Ministerio Fe y Poder, con sede en Laredo, Texas, comentó que durante muchos años dicha congregación religiosa ayudo a cientos de familias que habitan en colonias del poniente de la ciudad, “´pero por los peligros que existen tuvimos que parar toda la ayuda, se nos detuvo toda la ayuda”, expresó.
“Todo eso se detuvo por el riesgo que significaba para nuestro personal y para los médicos, el venir a esta ciudad, por lo que ya no quisieron pasar debido a la publicidad que se nos mostraba relacionado con la violencia”, añadió.
Lo que debía llegar a Nuevo Laredo, ahora se queda en la vecina ciudad, sobre todo en los sectores marginados y más pobres, y que en Estados Unidos llaman ‘Las Colonias’, que son habitadas por lo general por mexicanos pobres recién emigrados o indocumentados, como Río Bravo y El Cenizo, ubicadas 15 millas al este de Laredo, Texas.
Aduana y balaceras detienen su camino
Pero no solo la inseguridad ahuyentó esta ayuda; las restricciones de la aduana mexicana para la importación de ropa, nueva o usada, y de medicamentos, fue el otro factor que decidió suspender el apoyo a Nuevo Laredo.
“En la aduana nos paraban todo. La ropa no puede cruzar a Nuevo Laredo a pesar de que la ropa que teníamos no era usada”, expresó.
Recordó Patiño que en una ocasión pretendió cruzar en esta temporada una caja de ropa nueva para niños, por lo que fue multado e incluso, le quitaron su camioneta al momento de llegar a la revisión en el puente internacional, bajo el argumento de que se trataba de contrabando.
Las colonias que más ayudaban eran la Buenavista, la Voluntad y Trabajo en sus cuatro versiones, y en los suburbios ubicados a un lado de la carretera a Monterrey.
Dijo el pastor que la situación actual no ha cambiado en Nuevo Laredo, ya que ha visto que hay mucha gente necesitada que vive en casas de cartón, de lámina y de madera de desecho, por lo que la ayuda consistía en reparar las casas y agregarle habitaciones a las más pequeñas.
“Pero esa ayuda ya se paró por completo, y más porque cuando íbamos a ciudad Anáhuac (84 kilómetros al sur de Nuevo Laredo), una balacera nos sorprendió a mitad del camino. Vimos varias personas heridas y otras muertas, y la misma gente nos dijo que mejor ya no viniéramos a Nuevo Laredo”, expresó.
Patiño ha estado en dos ocasiones este mes, y regresará en enero para un concierto religioso con la finalidad de apoyar a los pobres de la ciudad, y para ello ya se está coordinando con directivos de la Casa del Migrante para volver a canalizar esa ayuda perdida para los migrantes que llegan a dicho albergue.


