RELATO 1.-Gratos no son los recuerdos que conservan de ella los periodistas de Tamaulipas, pero hoy al verla nuevamente a cuadro en la tele la verdad que sorprende su cambio físico y emocional.
Nunca va a ser una belleza, eso es obvio, pero hay que reconocer que algo hizo ella para estar a la altura de la imagen que debe caracterizar a una diputada federal.
Compararla con la famosa y voluptuosa legisladora perredista chihuahuense de la minifalda sería imposible, pero acepto que de los años en que ella vivió en Ciudad Victoria allá por los 90 y hoy, ha sufrido una metamorfosis que le es favorable.
Antes, cuando aquí protagonizaba sus cotidianos escarceos con la presa como consecuencia de su duro carácter lucía siempre con el pelo alborotado como si la hubiera atrapado un remolino y por su pobre gusto por la ropa de moda motivaba que a su paso algunas féminas le insinuaran que le hacia falta un asesor.
Ahora, la veo en la tele con su conjunto sastre y sus vestidos y joyas costosos, además de que presume de una cabellera arregladita, de un rostro bien maquilado y algo distinto, que hasta da la impresión de que se auxilió con una manita de gato.
Días antes de que ella llegara aquí al SNTE enviada por el CEN había sufrido una de las experiencias más penosa de su vida, ya que si bien recuerdo en Michoacán docenas de maestros enloquecidos la atacaron a huevazos y las fotografías y los videos sobre ese peculiar episodio fueron profusamente difundidos por los medios.
Fue así como a solas en el edificio del SARTET aquí la abordé y de manera por demás irónica le hice algunos cuestionamientos sobre ese suceso. Maestra: ¿Les sobraron huevos a los maestros para atacarla?.
“Son gajes del oficio y una figura pública desde de estar preparada para eso y más cuando la solución que se le encontró a determinado problema les fue desfavorable?, me contestó.
Y la siguiente pregunta fue: ¿Dicen que el huevo es bueno para el cabello, que es nutritivo?. “Eso es cierto y a usted le hace falta un poco de vitamina en el pelo”, fue más o menos lo que recuerdo que me respondió.
Seria, muy seria ella, la entrevista prosiguió.: ¿Se ve que algunos maestros la repudian, de lo contrario se hubieran quedado con los huevos en la mano?. “No es para tanto. Le repito que no seré la primera que pase por esta prueba cuando se enfrenta uno a un gremio que piensa, que participa y que a veces reacciona de alguna manera”.
Esas fueron las respuestas de María San Juana Cerda Franco, hoy nombrada Coordinadora del Grupo Parlamentario del PANAL en la Cámara de Diputados Federal, quien sorprende al mostrarse dócil y un tanto humilde frente a los medios del D.F. a diferencia de los enfrentamientos que generó con la prensa local en aquel tiempo de los huevazos.
Luce ella diferente, más recatada y un tanto comunicativa, como si las circunstancias la hubieran obligado a poner los pies en la tierra.
¿Será que lo que vive Elba Esther Gordillo le ablandó el corazón?.
¿O que ya hizo suyo aquello de que ojala que Dios nos agarre confesados?.
Quizá, “Maryjuana” ya se agotó de tanto imitar al camaleón.
RELATO 2.- Blanca Valles Rodríguez y Ricardo Rodríguez, le inyectaran el color y el sabor que con urgencia requiere Enrique Etienne Llano para penetrar en el agrado de los votantes de Ciudad Victoria, quienes claman a gritos la continuación de una administración seria, sin juegos e infantiles malabares que distinguieron a un viejo y agrietado gobierno panista.
Blanca, es una mujer que, como dice Maxine, es “una adorada” por la prensa y su experiencia política y sindical en mucho contribuirá para que Enrique se ubique pronto en el gusto del electorado en un terreno que bien ella conoce, que domina y en el que hasta se da el lujo de que le abran la puerta al primer golpecillo.
Ricardo, a su vez, es un joven serio y un orador nato que utiliza solo las palabras que sabe bien que impactan y cuya trayectoria en el servicio público le ha permitido cosechar un capital político que hoy está a su alcance y al que puede recurrir sin el menor esfuerzo.
Ojala, que ambos le den un consejo al candidato del PRI a alcalde para que sonría con más frecuencia porque la seriedad incomoda, aleja, ahuyenta y porque un político que es frío, no avanza.
Que le sirva de experiencia al abanderado tricolor lo que le sucedió a Lucino Cervantes Duran cuando le propuse: “Sonríe, líder”. “A mi me contrataron como dirigente, no como payaso”, me contestó tal vez en alusión a Ricardo Gamundi.
Y eso, trajo desastrosas consecuencias.
Así que, a sonreír se ha dicho.
Además que, nada cuesta.
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