Cd. Vicotria, Tamaulipas.-Visualizándose al amparo como un procedimiento constitucional para proteger los derechos humanos contra posibles abusos del poder por parte de autoridades, es un hecho que el amparo cayo del uso al abuso al grado de que los presuntos perjudicados optaron por recurrir a él antes de llevar el caso a la autoridad estatal, señala el magistrado federal Gonzalo Higinio Carrillo de León.
“Lo que da como resultado que a propia autoridad estatal sea llamada a cuentas ya no como protagonista sino como parte acusada de hechos violatorios a las garantías individuales, lo que no siempre se apega a la realidad, pero independientemente de esto, su frecuente uso habla de que la confianza ciudadana se fortalece”.
Opina que la confianza que se tiene en la justicia federal se ve reflejada en la cantidad de amparos que se han registrado en los últimos años en el país en donde en promedio más de un millón de ciudadanos recurrieron por la más diversa índole, siendo por ejemplo los maestros contra la reforma educativa, los trabajadores:
“Todo aquel que ejerce algún atributo de poder es susceptible de ser llevado a juicio de garantías como autoridad responsable, esto es de gran beneficio porque cualquier ciudadano que se sienta agredido en sus derechos puede recurrir a la justicia federal, corresponderá a la autoridad federal analizar cada situación en lo particular y actuar en consecuencia”.
Marca que la violación a los derechos humanos de los ciudadanos ahora ameritara la reparación del daño, lo que viene en la reforma al igual que otros beneficios para quienes requieran de justicia en los Tribunales federales.