Altamira, Tamaulipas.- El último recuento dentro de los ranchos en Altamira registra más de 250 cabezas de ganado muertas en lo que va de los últimos meses debido a la temporada de sequía. Al respecto el presidente de la asociación ganadera local José Luís Padrón Chavarría revela que de 1100 presas que existen en la zona ejidal, el 20%, o sea solo 220 abrevaderos están con el mínimo nivel de agua, el resto se encuentran vacías.
Señala que los ganaderos de la zona se encuentran desesperados ante la situación que prevalece desde hace varios meses en el sur de Tamaulipas. Ellos son los que tienen que desembolsar hasta mil pesos diarios para abastecer mediante pipas con agua las presas que utilizan las reses para beber el vital líquido.
De la última semana, el representante del sector ganadero asegura que fue muy poca la lluvia que cayó en la zona, y que por lo menos tiene que caer agua por más de 3 días para que se logre filtrar al subsuelo y comenzar a llenar las presas.
De continuar esta condición de sequía en la región asegura que el número de muertes de cabezas de ganado aumentará al grado de perder un buen porcentaje del hato ganadero, por lo que ya preparan solicitar el apoyo al gobierno estatal para atravesar la crisis que actualmente los agobia.