Saldo rojo en Semana Santa

Reynosa, Tamaulipas.-Trágica Semana Santa se registró en esta frontera, donde dejara como saldo varios accidentes viales con personas lesionadas de gravedad, así como personas muertas en hechos diversos.

Los accidentes viales ocurrieron el día Viernes Santo, donde uno de ellos se registró sobre el kilometro 7, de la carretera Reynosa-Miguel Alemán conocida como la Ribereña, donde una de las unidades que se impactó es un automóvil BMW, color blanco, modelo reciente y con placas del estado de México que era conducido por Luis Martínez Ledesma, de aproximadamente 40 años de edad, y que se encontrara una identificación a su nombre como agente aduanal; persona que falleciera en el encontronazo.

Otra de las unidades es un automóvil Chevrolet Cavalier, color azul, modelo aproximado 2001, con placas de Texas mismo que quedara totalmente destruido tras impactarse contra el BMW y donde dejara varias personas lesionadas.

La otra unidad participante en el accidente es un automóvil Ford Focus, color verde, modelo aproximado 2005, con placas de Tamaulipas, mismos donde iba varias personas a bordo y que resultaran lesionadas mismas que fueron trasladadas a diversos nosocomios de esta localidad.
Según testigos que vieron el accidente el automóvil BMW, se dirigía al centro recreativo “La Playita”, o “Bocatoma”, donde iba a exceso de velocidad y perdió el control de la unidad para impactarse contra las otras dos unidades.

Finalmente al lugar llegó el fiscal de la agencia segunda del Ministerio Público Investigador, licenciado Guadalupe Salinas, para dar fe del cadáver ordenando que fuera trasladado al Semefo para la necropsia de ley, mientras un oficial del área de peritajes de Tránsito y Vialidad, realizaba el informe correspondiente.

La lista de lesionados fue la siguiente Iván Ibarra Hernández, de 22, quienes residen en el Municipio de Díaz Ordaz Ibarra y sus acompañantes María de Jesús Hernández Medellín, de 53 años; Mirna Flores Hernández, de 36; Priscila Cerda Flores, de 12; Jackeline Cerda Flores, de 14; y Vanesa Espinosa López, de 24 años de edad, mismos que fueron trasladados a nosocomios diversos.

En el Sábado Santo, el primer accidente se registró en el kilómetro 59+400 de la carretera a San Fernando ayer a las 13:00 horas poco después del ejido Alfredo V. Bonfil, donde arribaran unidades medicas y policiales.

Las personas que viajaban con rumbo al puerto de Tampico, para vacacionar se volcaron tras habérseles ponchado una llanta de la unidad siendo el conductor Miguel Tapia Cruz, de 38 años, quien dijo vivir en la calle Belén, número 218, del fraccionamiento Las Camelias.

Tapia Cruz conducía una camioneta Ford F150, roja, de norte a sur por la carretera a San Fernando y al pasar el ejido Alfredo V. Bonfil se le reventó uno de los neumáticos para luego dar de volteretas.

Junto con Tapia Cruz viajaban María Elena Cruz Hernández, de 55 años, Daniel Tapia López, de 6 años, Micaela Elías, de 28 años, René Tapia Cruz, de 37 y Alicia Ivonne López, de 25 años, quienes fueron trasladados a la clínica del Seguro Social.

Paramédicos de la Cruz Roja arribaron hasta aquel lugar a bordo de tres unidades para auxiliar a los lesionados y trasladarlos hasta esta ciudad para que recibieran la debida atención médica.

Ya por la noche se registro otro aparatoso accidente sobre la carretera Monterrey-Matamoros, en el entronque nuevo que construyeron sobre el puente vehicular elevado frente a la Laguna La Escondida o la Unidad Deportiva, donde acudieran unidades policiales y medicas para auxiliar a la familia que cayó de más de 20 metros de altura en la camioneta que viajaban.

Elementos de Tránsito y Vialidad, paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, personal de Protección Civil y Bomberos, la unidad médica de Protección Civil, y radio brigadistas acudieron al lugar del accidente.

A simple vista la unidad se apreciaba desde lo alto del puente vehicular y sus integrantes gritaban y pedían los sacaran, ya que dos de las personas que viajaban se encontraban prensadas y no podían salir mientras que el conductor permanecía semi-inconsciente.

Los rescatistas y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, no podían sacar a los lesionados, por lo que tuvieron que llevar la unidad de Rescate Urbano, y sacar las llamadas “quijadas de la vida”, para poder maniobrar y romper una de las puertas de la camioneta para sacar a dos mujeres lesionadas.

Mientras que otros rescatistas sacaban al conductor y una adolecente, mientras que otros sacaba a una mujer con su menor de edad, entre las manos y que el rescate se prolongo por más de una hora debido a lo estorboso del lugar, ya que la camioneta había caído entre tierra floja, arbustos espinosos, y una valla de púas que fue la que contuvo el golpe final y no caer de lleno al piso.

Uno de lesionados y quien conducía la camioneta Ford Explorer, color gris, modelo aproximado 2004, con placas de circulación DR4-B404 de Texas, era conducida por Gerardo Ruiz Gutiérrez, de 38 años de edad, quien dijo residir en calle Villa Plasencia, número 142, de la colonia Villas San Carlos quien se presume iba en estado de ebriedad.

Ese conductor mencionó con pocas palabras tras volver en sí, que iba circulando sobre el libramiento Monterrey-Matamoros, y que al tomar el entronque que une la vialidad con la carretera Reynosa-Matamoros, una pesada unidad le dio el cerrón y perdió el control para caer al precipicio sin poder salvarse de las lesiones que sufrió y que vivieron para contarlo.

En esa unidad le acompañaban la joven Ángeles Michel Obregón, de 15 años de edad, la señora Verónica Herrera García, de 40 años de edad, la adolecente Verónica Mendoza Herrera, de 23 años de edad, María de Jesús García, de 55 años de edad, y el menor de edad, Eligio Hernández Rangel, quienes resultaron con severas lesiones.

Dos de las mujeres mayores quienes iban en la parte trasera de la unidad, no podían salir, ya que sus piernas se encontraban prensadas contra la puerta y quienes pedían el auxilio de las autoridades policiales quienes afortunadamente pudieron rescatar después de un intenso trabajo.

Además todos los cuerpos de auxilio apoyaron en esa acción al grado de subir a los lesionados con una canastilla al puente vehicular elevado, siendo todos trasladados al hospital General de Reynosa, donde quedaron internados.

El oficial del área de Peritajes de Tránsito y Vialidad, Roberto de León Corona, acudió al lugar para realizar el parte informativo y mandar a traer una grúa para que retirara la unidad del lugar donde quedo con daños materiales.

Ya por el Domingo Santo se registró otro incidente en una colonia popular, donde desafortunadamente un menor de edad, que se encontraba nadando con otros menores murió ahogado.

Los hechos se registraron poco después de las 15:30 horas, donde mediante un llamado del centro de emergencias 066, pedía a las unidades de auxilio acudieran sobre la lateral del canal Guillermo Rhode, aun costado de la calle José María Iglesias, de la colonia José López Portillo Sector 3; donde se había ido al canal un menor de edad, y que sus familiares no lo encontraban.

Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal, así como personal del área de acuáticos de Protección Civil y Bomberos, quienes con una lancha buscaron el cuerpo de un menor de edad, de aproximadamente 10 años de edad, quien se encontraba nadando junto con otros cuatro menores y que se presume se atoro con unas ramas de un árbol que esta a las orillas y se hundió.

Por varias horas el cuerpo del menor fue buscado por las autoridades de Protección Civil y Bomberos, siendo el Comandante Alfredo Martínez González, y el Comandante Marcos Llanas Quintero, quienes realizaron acciones rápidas junto con el personal para poder encontrar al menor entre las aguas del canal de riego que llevaba mucha corriente, basura, ramas, y tierra.

Fue hasta las 20:30 horas, que fue encontrado por personal de Protección Civil y Bomberos, el menor sin vida atrapado entre las ramas de un árbol, y que sus familiares y más de una decena de residentes de ese sector enardecidos tomaron el cuerpo del menor de entre las aguas y lo sacaron para llevarlo a pocos metros del lugar.

La víctima fue identificada como Jesús Fernando Jiménez Hernández, de 10 años de edad, quien fuera reconocido por su madre Sandra Hernández Vargas, y su padre Jesús Fernando Jiménez Vega, ambos con residencia en la colonia Balcones de Alcalá y quienes se encontraban de visita en la casa de la abuela del menor fallecido.

Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal, para calmar los ánimos de los colonos mientras acudía personal de Servicios Periciales, Policías Ministeriales del área de Homicidios, y el agente Segundo del Ministerio Público en turno, quien dio fe ministerial del cadáver.

Finalmente el fiscal ordeno que el cuerpo fuera enviado al Semefo, donde el médico legisla le aplicara la necropsia de ley, y posteriormente será entregado a sus familiares para que le den cristiana sepultura.

De igual manera en esos días se registraron hechos aislados no relacionados con la Semana Mayor, como fue el asesinato de una mujer el Sábado por la noche, en una cuartería ubicada en la calle Pedro J. Méndez y calle Nicolás Bravo, de la Zona Centro, donde se había registrado una riña entre personas ebrias y que posteriormente se diera el aviso que una mujer había ingresado al hospital General de Reynosa, severamente lesionada y quien murió minutos después.

La víctima fue identificada como Marisol Hernández Martínez, quien contaba con 35 años de edad, informó por su parte el fiscal de la agencia Segunda del Ministerio Público Investigador, a cargo del licenciado Guadalupe Salinas, quien acudió al hospital a dar fe del cadáver.

Autoridades ministeriales informaron que la occisa fue ultimada de varias heridas en diferentes partes de su cuerpo con arma blanca, las cuales fueron ocasionadas por uno de sus vecinos con quien había estado ingiriendo bebidas embriagantes desde temprana hora del sábado.
Pero que al calor de las cervezas ingeridas empezaron a discutir al parecer porque la víctima pretendía a la novia de su celoso vecino de acuerdo a las declaraciones de los asustados vecinos.

El presunto responsable de ese asesinato a quien la Policía Ministerial del Estado del área de Homicidios, lo tiene ya identificado como un tal Jesús, quien se presume agarró un cuchillo para asestarle varias heridas a la mujer, específicamente en el cuello y tórax, acudiendo casi 20 minutos después los paramédicos de la Cruz Roja Mexicana en auxilio de la mujer a quien aun la levantaron con hálitos de vida.

Sin embargo cuando se le brindaban los auxilios en el Hospital General de Reynosa, falleció a causa de las mortales heridas que recibió en su cuerpo por lo que ahora las autoridades tiene a tres personas que acudieron a rendir su declaración preparatoria y están en busca del presunto homicida.