Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El departamento der bomberos de esta ciudad reportó que en el presente año suman 16 las personas que se han ahogado en las aguas del río Bravo, 9 más que en el mismo período del año pasado, informó el comandante de la corporación, Ángel Villasana Montalvo.
Hace una semana tres personas no originarias de Nuevo Laredo se perdieron por separado en el río cuando intentaban cruzar a Estados Unidos acompañados de otras personas; dos de ellos son hombres, uno centroamericano y otro de San Luis Potosí, además de una mujer de 24 años originaria de Hidalgo, Coahuila.
Desde el día en que desaparecieron en el río, los bomberos los buscan afanosamente, pero al no hallar los cuerpos es posible que abandonen la búsqueda hasta que los cadáveres posiblemente floten.
La versión del ahogamiento de estas personas fue corroborada por amigos y familiares que los acompañaban, y que vieron cómo se perdían en las aguas del río, en su intento de cruzar a Estados Unidos.
Uno de los ahogados se perdió en el río a la altura de un lugar recreativo conocido como ‘El Patinadero’, otro se ahogó a la altura de unos campos deportivos cercanos a las riberas del caudal, un kilómetro al sur, mientras que la tercera víctima se ahogó a la altura de un hotel ubicado un par de kilómetros más al sur.
“Seguimos con la búsqueda y con la finalidad de encontrarlos, recuperar los cuerpos y entregarlos a sus familiares, para que terminen con la terrible odisea de no hallarlos”, explicó el bombero tras mencionar que el trasvase que se hace de la presa La Amistad puede ocasionar que arrastre los cuerpos fuera de los límites de la ciudad.
Dijo Villasana que es lamentable la pérdida de vidas humanas de personas que emigran de sus lugares de origen en busca de mejores condiciones de vida en Estados Unidos, aunque dijo que no todos lo logran, ya que se ahogan en las aguas del río Bravo.
Un río muy peligroso
“Algunos se ahogan porque se arriesgan a cruzar sin conocer lo peligroso que es el río, y otros pierden la vida por deshidratación cuando se pierden entre las brechas de Laredo, Texas, o son picados por un animal ponzoñoso”, expresó.
A pesar de que el río tiene poco agua (80 centímetros de profundidad en promedio), estas personas perdieron la vida al ahogarse, por lo que dijo el bombero que en temporada de lluvia, de crecientes o de trasvase, su peligrosidad aumenta de manera considerable.
De los 13 primeros ahogados de este año, cuyos cuerpos fueron recuperados, solo 8 ya fueron identificados y entregados a sus familiares, los restantes cinco fueron a parar a la fosa común, al desconocerse su identidad y su nacionalidad.
Uno era de El Salvador, uno más de Honduras, una mujer era originaria de Ecuador, y el resto mexicanos, entre ellos dos de esta ciudad, y cuyas edades fluctúan entre los 26 y los 42 años de edad.


