Nuevo Laredo, Tamaulipas.- En los últimos cuatro años al menos la mitad de 200 personas provenientes del interior del país se encuentran en calidad de desaparecidas ante las autoridades de protección civil de esta ciudad, la PGR y la procuraduría estatal, debido a las denuncias de desaparición y búsqueda que sus familiares han presentado ante esas instancias.
Se trata en su mayoría de migrantes y jóvenes de entre los 13 y los 33 años de edad, algunos de ellos estudiantes, aunque otros llegaron a esta ciudad para cruzar el río Bravo desde el año 2009, y desde entonces sus familiares nada saben de ellos, explica Miguel Ángel Cerrata, primer comandante de Protección Civil en esta ciudad.
Dijo que cada semana se reportan a la corporación, al menos cuatro personas que llegaron a la ciudad y que hasta el momento se encuentran desaparecidas, “y se trata de personas extraviadas que buscan sus familiares, a quienes les pedimos los datos y una fotografía de la persona que buscan”, explicó.
Las fotos se encuentran en blanco y negro, y la mayoría están impresas en una hoja de papel bond pegada en un pequeño tablero clavado en una pared, en donde destacan los rostros de decenas de niños y niñas que salieron de sus hogares hace tiempo, y que no han llegado.
Niños y niñas como Janeth Gizeth Cruz, de 15 años; Cecilia Ramos Hernández, de 13 años; Francisco Cadezo Moreno, de 13 años; Hilario Ortiz Javier, de 16 años, o Luciando Valdez Rosas, de 33 años, llegaron entre septiembre del 2008 y diciembre del año pasado a esta ciudad, y no aparecen.
Dijo Cerrata que a pesar de que las denuncias de las desapariciones fueron reportadas tanto a la PGR como a la PGJ, no se sabe si se encuentran aún en calidad de desaparecidos o si llegaron ya a sus domicilios, ya que por lo general, cuando aparece alguno de ellos, los familiares no regresan a reportarlo.
“Muchos de ellos son reportados cuando llegan a la ciudad, pero en ocasiones encontramos alguno y lo reportamos a sus familiares”, dice el funcionario, aunque reconoce que por lo general llegan con la intención de cruzar el río Bravo para irse a Estados Unidos.
Dice Cerrata que el último rastro que tienen los familiares de estos desaparecidos, es un llamado por teléfono que hicieron desde esta ciudad, y que después se pierde la comunicación, por lo que acuden a la corporación a preguntar por su paradero.
La mayoría llega a la ciudad desde otra entidad, pero otros que fueron deportados de Estados Unidos nunca regresaron a sus lugares de origen, pero otros tienen mejor suerte y se comunican con sus familias para que les envíen dinero para el regreso, y se encuentran entre los 150 a 200 mexicanos que cada día repatrian las autoridades migratorias del vecino país.
Aunque no hay la certeza, Cerrata supone que muchos de los ‘desaparecidos’ se encuentran viviendo y trabajando en algún lugar de Estados Unidos, y que debido a su situación migratoria, no se pueden comunicar con sus familiares en México.


