Adicción a las redes sociales aumenta el peligro para niños y jóvenes

Cd. Victoria, Tamaulipas.-La adicción a las redes sociales debe visualizarse como un problema de salud pública así como en un peligro real para la seguridad física y emocional de niños y jóvenes ya que en muchos casos, sino hay control puede ser de letales consecuencias.

Al opinar lo anterior, la maestra Gabriela Solís Segovia, Coordinadora del Centro de Desarrollo Integral de Estudiantes de la Unidad de Académica Multidiciplinaria de Ciencias Educación y Humanidades de la UAT y sicoterapeuta, hace un llamado a la alerta que se debe de tener ante lo que está sucediendo con el uso del internet entre la población en general:
“Es un hecho que desde los niños, los jóvenes e incluso los adultos tienen la capacidad de interactuar a través de su computadora con ciber amigos, con desconocidos que pueden llegar a ser ciber delincuentes”.

Expone que si nos vamos a los extremos se han dado casos de tratantes de blancas, pedófilos, o comerciantes de pornografía infantil que de esta manera los ganchan,:
“Porque estos chicos, son vulnerables emocionalmente, se apasionan a través del ciber espacio, lo que impide ver con claridad de que quien está del otro lado nos puede estar diciendo una serie de mentiras, ahí está el riesgo, porque los jóvenes idealizan a la persona , se hacen un ideal del yo, creyendo que han encontrado su alma gemela, el amor de su vida, el compañero, la compañera ideal”

Recomienda que este tipo de situaciones permean más en personas que enfrentan problemas:

“La alerta debe ser más marcada en aquellos jóvenes que tienen problemas en su casa, ellos encuentran refugio en el ciberamigo con quien se quejan de que en su casa no lo quieren, no lo comprenden, encuentra receptor de todo lo padece y de todo lo que adolece”.

Concluye que sin caer en delitos como trata o pornografía, haymuchas jovencitas han caído en relaciones que luego son tormentosas, con personas mucho mayores que ellas, incluso de su mismo sexo, con patologías terribles y pagan las consecuencias ya en la vida real.