Inician graduaciones y peregrinar financiero para padres de familia

Cd, Victoria, Tamaulipas.-Hoy es la graduación de la hija mayor de Esperanza Martínez Terán, quien se gradua de licencida en comunicación en la Universidad Autónoma de Tamaulipas; solo dios y ella sabe las que ha tenido que pasar para solventar los gastos de fotografias, toga, ceneval, vestido de fiesta para Mariana, además de ella y de dos hijos más:
“Pero es el último estirón, no le podía quedar mal a mi muchacha, que hoy en el teatro Juárez recibe su carta de pasante, fueron años de sacrificios y ahorita que termina su carrera hay que celebrar, el viernes es la fiesta de graduación, ahi no me alcanzo para pagar la mesa completa, así que solo iremos yo, ella y sus dos hermanos”.
Agregá:
“Es un orgullo tener a una licenciada en la familia, así que aún cuando quede endeudada vale la pena porque solo una vez se termina la carrera”.
Las graduaciones son un golpe al bolsillo propinado por los usos y costumbres que dadas las condiciones economicas actuales amerita que se regulen ya que las escuelas no deben ser parte de un ritual que atenta contra la economia familiar, considera el Presidente de la Comisión de Educación en el Congreso del estado, Diputado Aurelio Uvalle Gallardo.
Comparte que desde su opinión siempre es un gusto y una satisfacción de los padres que sus hijos concluyan sus estudios sobre todo de educación superior pero es un hecho que de acuerdo a la tradición hay familias en donde desde que el niño termina el kinder compran anillo, flores y hacen fiesta en grande:
“Eso es una tradición que sale cara y que exprime el bolsillo de los padres de familia sobre todo en estos tiempos, si nos vamos a la educación superior aqui todo se da con bombo y platillo, de alguna manera hay mucho que festejar porque siempre es un reto cumplido que los hijos terminen una carrera profesional”.
Independientemente de lo anterior en esta temporada debe cuidarse que el festejo de graduación no hipoteque la tranquilidad familiar, ya que la situación económica obliga a razonar este tipo de gastos, en este sentido reconoce que la Secretaria de Educación a puntualizado que las graduaciones no son obligatorias y mucho menos condicionar a los alumnos sus documentos con el pago de gastos que se generan en este tipo de eventos.
En este sentido desde esta semana inicia el tiempo de graduaciones en las diferentes instituciones de educación superior e iniciando el mes de junio hacen lo propio las secundarias y preparatorias; la conclusión de un ciclo escolar es mucho más que pasar de grado, de cambiar de escuela y todo lo que ello representa.
Es tiempo de crisis y para los padres de familia lo que debe ser motivo de orgullo va acompañado por la angustia de no tener el dinero suficiente para sortear los gastos que implica la salida de sus hijos de la escuela.
Eso lo sabe muy bien la señora Hortensia Jaramillo Fernández, madre de Juana María Linares Jaramillo, quien acaba de concluir su educación secundaria en la General No. 3, quien todavia no logra juntar el dinero para el vestido que su hija quiere estrenar el día de la fiesta de fin de cursos:

“Pero antes que nada le doy gracias a Dios que mi niña termine la secundaria, pero la verdad que ahorita los tiempos no están para hacer tanto gasto”, dice doña María.

Cita como ejemplo que en la escuela les pidieron primero 50 pesos para el certificado, luego 80 pesos para un festejo, además de fotografías para el certificado, eso en lo que al papeleo de la escuela se refiere; porque desde hace meses, han tenido que darle para que semana tras semana de una cooperación para su baile de graduación.

“Los boletos nos salieron casi en 150 pesos por persona, esto sin contar que se tienen que comprar zapatos nuevos, eso para la ceremonia de graduación, además el vestido, las zapatillas y otros accesorios para la fiesta”, añade.

Y apunta:
-“Pero tanto gasto ni duele, vale la pena porque mi hija lleva buen promedio y es buena niña, sabe, porque así se lo hemos inculcado que sólo con la educación puede llegar a tener una vida mejor que la que nosotros le hemos dado hasta ahora, nos dio mucho orgullo que durante los tres años de secundaria siempre estuvo en los primeros lugares, por eso no podemos negarle lo que necesita para festejar su salida de la secundaria, empeñamos hasta una televisión para completar, pero ya salimos de esto, ahora a prepararnos para la entrada a la preparatoria”.

La señora Hilda López, vendedora de arreglos para graduación, coincide en lo dicho por doña Hortensia, señalando que este jueves en el teatro Juárez es la primera graduación de temporada siendo la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales la que inicia estos eventos tradicionales:

-“A ningún padre le duele gastar en la graduación de sus hijos, por ejemplo, nosotros tenemos arreglos de todos tipos y precios, hay desde cincuenta hasta 300 pesos, pero por lo general los más grandes y los más caros son los que se venden”.

Dice que los padres quieren lo mejor para sus hijos, “aunque claro que como madre de familia que soy, se por experiencia que una graduación sale cara, todo cuesta desde el certificado hasta la cena de graduación”.
Esther Martínez Zapata, egresada de la Carrera de Negocios internacionales agradece a Dios que sus papás se prepararon con tiempo para los gastos de fin de cursos y no han andado batallando, “aunque si veo que no todos los que salimos estamos en la misma situación, incluso hay compañeros que van a recoger su certificado, porque no tuvieron para comprar los boletos de la cena de fin de cursos que nos costo como 250 pesos por persona”.
En la recta final del presente ciclo escolar, la tradición de las graduaciones en los centros escolares es un golpe económico en el bolsillo de los padres de familia, por lo que instituciones educativas han desplegado un exhorto entre los estudiantes y sus familias, para que no conviertan el logro académico de terminar un grado escolar en una pesadilla financiera, opina el profesor Paulino Galaviz Rivera, Director de la Secundaria No. Siete en esta capital:
“Conscientes de la situación económica y la carga cultural que implica que las ceremonias de graduación se celebren por todo lo alto, vestido y fiesta incluida, los maestros estamos exhortando a los padres de familia a que no incurran en gastos innecesarios, porque el hecho de que vengan a la ceremonia con el uniforme escolar, no resta merito a los alumnos que concluyen un grado más de su preparación académica”.
El profesor Gavaliz explica que están en la recta final del ciclo escolar, por lo que en lo que al plantel educativo que dirige se refiere, con anticipación han hecho una labor de convencimiento entre padres de familia y los mismos algunos, para que la conclusión de la educación secundaria se lleve de manera modesta:
“Esto no significa que sea menos importante, porque el logro de entregar a una generación más de estudiantes, lleva implícito el esfuerzo compartido, tanto de maestros como de alumnos y los padres, eso es lo que cuenta, en nuestros caso la ceremonia de graduación va a ser con el uniforme, para de esta manera no hacer que se haga un gasto extra”.