Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En todo este año solo 20 mexicanos que han sido repatriados de Estados Unidos, recibieron ayuda del programa estatal del empleo en este municipio, gracias a un programa que vela solo por los que son residentes locales; otros 400 que son originarios de otras entidades, son enviados a sus comunidades a través de otro programa municipal.
Sin embargo, a pesar de que cada día son deportados del vecino país cerca de 200 mexicanos o seis hasta el momento, las autoridades, tanto del Instituto Nacional de Migración (INM) como del Instituto Tamaulipeco de Atención al Migrante, ignoran su paradero.
“En esos lugares, incluso en la casa del Migrante, ya saben que los mexicanos repatriados, pero que sean de esta ciudad, pueden venir para que se les apoye”, explicó Alfredo Benavidez Díaz, titular del programa estatal del empleo.
El apoyo consiste en ofrecerles durante un mes, un salario mínimo (mil 942.80 pesos) para que se ayuden mientras encuentran un empleo en la ciudad, pero se les entrega en dos partes; la primera al momento de calificar en el programa, siempre y cuando haya sido registrado como deportado por el INM, y la otra, al finalizar el mes.
“Al llegar con nosotros y calificar, se les entrega un oficio para la búsqueda de un empleo, y junto le damos una lista de empresas que ofertan vacantes”, señaló.
Pero no todos encuentran empleo, ya que las empresas que promueven plazas ponen muchos obstáculos, por lo que la mayoría de los 20 deportados atendidos por la dependencia, regresan al poco tiempo igual de desempleados.
“Unos sí encuentran trabajo, pero otros andan en eso todavía”, mencionó el funcionario.
Antes de que este programa fuera exclusivo para los deportados locales, se ofrecía apoyo a los residentes de otros municipios del país, con el traslado a la estación migratoria de San Luis Potosí, y dinero en efectivo para su alimento.
“Al llegar a su lugar de origen se les otorgaba por igual, un apoyo de un salario mínimo por parte de las autoridades municipales, pero ese programa ya no lo tenemos”, señaló.
Los deportados locales cuentan con poca preparación académica, al tener solo la primaria o secundaria terminadas, por lo que de encontrar trabajo, se les contrata solo como operarios en una maquiladora, como mozos en una empresa, choferes, mensajeros o comisionistas y con un salario mínimo, por lo que al poco tiempo renuncian.


