Reynosa, Tamaulipas.-Ante una agencia del Ministerio Público, acudió la madre de una pequeñita que desafortunadamente fuera atropellada el fin de semana y que le amputaran una de sus piernitas, por lo que ahora pide la madre de la menor justicia.
Los hechos se registraron el viernes de esta semana que está por concluir sobre las calles Lapislazuli y Esmeralda, en la colonia La Joya, hasta donde acudió un perito a tomar conocimiento, deteniendo al conductor del micro como presunto responsable, identificándolo como Carlos Alberto Lemus Solís, de 30 años de edad.
El servidor público dio a conocer que la pequeña responde al nombre de Cinthia Yasiria Pérez, de dos años, quien salió a la calle sin que sus papás se dieran cuenta, ocurriendo así el accidente.
En la esquina donde ocurrió el atropello, se quedó un huarachito de la menor, así como huellas de sangre, en tanto algunos testigos presenciales de los hechos, señalaron que la menor fue aventada bruscamente con la defensa de la pesada unidad, para golpearse su cuerpecito contra la banqueta.
El padre de la menor César Pérez, de 25 años de edad, con apoyo de unos vecinos, levantó a la menor llorando, para trasladarla en auto particular al Hospital General, donde quedó bajo observación médica, en tanto el operador del micro de la ruta 45 La Joya, era detenido por agentes de Tránsito de aquel sector como presunto responsable.
Ahora la señora Arelí Monrrero Morales, de 20 años, se presentó a declarar en la agencia Cuarta del Ministerio Público en turno, a cargo del licenciado Alejandro Cruz Tovar, señalando la mujer que los médicos del Hospital General, le comunicaron que había que amputarle la piernita a la niña.
Señaló la joven madre en sus declaraciones, que ella salió a comprar tortillas y que la pequeña que jugaba en uno de los cuartos, salió tras ella gritándole mamá, mamá, pero cuando volteó para verla, sólo fue para percatarse como era arrollada por el micro de la ruta 45 La Joya.
Mencionó que al ver a su hija tirada, corrió para pararse frente al camión para que no escapara al chofer, de quien dijo iba con el radio a todo volumen, por lo que no oyó los gritos de los pasajeros que le decían que detuviera la unidad, pues había atropellado a una niña.
‘‘Un vecino me ayudó a llevar a la niña al Hospital General en su auto, pues era urgente, si no mi pequeña se me moría allí”, agregó la señora ante el secretario de la referida Agencia Cuarta del Ministerio Público.
La mujer señaló que ella vive casi en la esquina de la calle Lapizlazuli con Esmeralda, número 301, de la citada colonia, cerca por donde pasan los micros, por lo que el accidente fue irremediable.