Cd, Victoria, Tamaulipas.-La depresión es un trastorno que está afectando a la niñez por lo que los padres de familia deben de estar en alerta para atender clínicamente el mal ya que cada vez son más niños los que sufren las consecuencias de males sociales y problemas familiares en su salud mental.
Al exponer lo anterior la sicóloga Célica Nava Grajeda, Directora del Centro Integral de Salud Mental sustenta que los menores no escapan a los estragos sicológicos que se están teniendo en estos momentos no solo por la inseguridad, sino por la situación económica que está afectando el seno de la familia; de ahí que es determinante darles atención especializada para que salgan adelante de la estela de conflictos emocionales .
Considera determinante que la población deje a un lado los prejuicios que aún pesan sobre los sicólogos y atiendan de manera profesional cuando sus hijos enfrentan problemas emocionales que pueden reflejarse en depresión, enojo, problemas de conducta, aprendizaje y similares:
“Estamos viviendo tiempos dificiles en todos los sentidos, por ello es vital que la población vea a la salud mental como una alternativa de calidad de vida., al centro viene mucha gente por problemas de pareja, por conflictos familiares esto se refleja en los menores, a quienes nos traen a consulta por cuestiones como las ya mencionadas, pero al revisar cada caso, comprobamos que todos los factores inciden en la conducta y los problemas que los niños y jovencitos presentan”.
Apunta que los problemas de depresión en la infancia han ido en aumento y es muy importante estar alertas y darle atención inmediata, que es lo que se busca en el Centro Integral de Salud Mental , en donde el apoyo es 100% profesional y gratuito:
“Pero además no solo se deben de atender a los niños cuando ya tienen el problema, sino que también debe trabajarse la prevención, por ello entre nuestras funciones está el salir a campo por ejemplo a las escuelas en donde difundimos todo lo referente a la salud mental y su importancia”.
Marca que los niños y los jóvenes son una población altamente vulnerables a los factores familiares o sociales que en estos momentos se padecen, por ello se hace necesario no solo tratar de manera profesional la situación, sino trabajar en la prevención:
“Aquí entramos todos, desde la institución hasta la escuela y sobre todo la familia”.