Tramposos y llorones

Nada hay más nefasto y que ofenda a la gente que la mentira, la hipocresía y las dobles morales.

Los mentirosos que nos gobernaron durante una docena de calendarios siempre manejaron la trillada frase de “70 años de corrupción”, y como las más afamadas hetairas de las calles de puertos y barriadas populares, se vendieron al mejor postor en aras de conservar el dinero que se embolsaron durante tan largo tiempo.

Hay que ver la clase de personas que vendieron su reputación –la poca que tenían- con tal de querer ganar: recordamos la insultante e inmoral alianza entre un partido de derecha y uno de izquierda, con la misma finalidad: ganar al PRI: no importa como piense uno u otro, lo que hay que hacer es derrotar al tricolor, al que le hicieron eco de campañas difamatorias y corrientes, como ha sido su moral, que hoy por hoy es motivo de información y la atención nacional: el senador Cordero ha dejado una estela pestilente y hedionda, llena de suciedad práctica, material y moral: hizo pedazos la reputación de Josefina Vázquez Mota para luego sumarse a su campaña y hablar muy bien de ella; la hipocresía y necesidad de seguir incrustado en el presupuesto pudo más que su sucia y pequeña moral. Lo hicieron senador sin merecerlo ni él ni México a tan baja persona, y salió con unos pagos insultantes para la población: miles de pesos han salido de su bancada para caprichos personales donde tiene que ver uno de los familiares de la ex primera Dama Margarita Zavala.

Luego, en una acción que tiende a ofender a la mayoría que es pobre y de clase media, depositan a cada senador algo más de 400 mil pesos, y muchos de ellos ni siquiera saben para qué es ese dinero, pero ya se lo embolsaron de la manera más sucia que pueda haber.
Madero, el presidente, en un acto grita que el PRI ya los tiene “hasta la madre” (sic) y otras cosas. Luego dice que no era el contexto y más cosas de ese tipo.

Traen un pleito interno por el dinero del pueblo, que NO es de ellos y se lo están robando, que no sabemos qué repercusión pueda tener en las votaciones, porque hemos visto las suciedades que han hecho, y luego, muchos de ellos no han entendido cual es la filosofía de su partido o de la derecha que supuestamente representan.

Ya ve, se pelearon por la candidatura –el botín, para ellos- y Gustavo Cárdenas hizo berrinche y se fue a otra fuerza política, en tanto que Arturo Soto se quedó con el botín –perdón, la candidatura- y esta tratando de llegar al 17 Hidalgo para reponer seguramente.

Viven peleando por dinero, por ideas y demás. No concebimos sinceramente el que no tengan una mediocre idea siquiera de cómo van a gobernar, y basen su campaña en dos cosas: denostar al PRI y decir que son la única opción democrática.

Si no se pueden poner de acuerdo unos cuantos, imagine el lector cuándo se pondrán los que son mayorías.

No saben perder –característica típica de ellos- y otras cosas más. Declaran unos contra otros. A nivel nacional, Cordero y su camarilla han declarado la guerra a otros grupos panistas. ¿qué pasará?

Si nosotros tuviéramos la oportunidad de participar, buscaríamos un instituto político que no cambie de color e ideología, que no ataque a los demás sino que construya algo positivo.

Es más agradable para todos nosotros, participar en un proceso totalmente democrático.
Esperaremos a ver cuánta suciedad y estiércol saltan del corral de los azules, y se pueda solucionar este problema. Es muy difícil ser positivos ante lo corriente, falto de honorabilidad, ética y honestidad que han demostrado, desde Pablo Emilio Madero hasta el más humilde de los panistas.