Naciones Unidas, 21 jun (PL) La República Popular Democrática de Corea (RPDC) demandó hoy la disolución del llamado comando de Naciones Unidas en la península coreana y advirtió que la hostilidad norteamericana puede provocar una guerra en esa región.
Esa fuerza no tiene nada que ver con el organismo internacional pues en esencia constituye un comando de Estados Unidos, advirtió el representante permanente de la RPDC ante la ONU, Sin Son-Ho.
El diplomático reiteró la propuesta de su país para establecer negociaciones con el gobierno estadounidense para relajar las tensiones en la península coreana.
Asimismo, insistió en el reclamo de Pyongyang para que sean levantadas las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU contra norcorea.
El embajador también expresó la postura de su país a favor del desarme nuclear, pero aclaró que “debe no debe ser una acción unilateral”.
En ese sentido, indicó la necesidad de un tratado de paz formal entre la RPDC y Estados Unidos y el cese de las sanciones.