Gestionan traslado de Clínica del Dolor al hospital de zona

0

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Luego de 25 días de haber desaparecido la ‘clínica del dolor’, que funcionaba en la Unidad de Medicina Familiar 76 del Imss, el director del hospital general de zona, Ramón Moreno Prado.

Reconoció que aunque hace falta personal, los recursos de materiales médicos son suficientes, al igual que los procedimientos quirúrgicos.

Pero dijo que los recursos materiales vienen de la ciudad de México, y que el personal a contratar es de Monterrey con todos los insumos, “y los médicos en mi hospital no pueden ingresar sus insumos personales de sus consultorios, ya que todas las herramientas de trabajo las proporciona el Imss”, expresó.

Reiteró que el hospital está al cien por ciento para la práctica de las cirugías programas o de urgencia, aunque es común que algunos expedientes de pacientes programados para una cirugía, se extravíen de manera extraña en los archivos, por lo que tienen que ser reprogramados en 6 meses o más tiempo.

En cuanto a la desaparecida clínica del dolor, comentó el médico que administrativamente nunca existió, ya que se trata de un servicio que debe funcionar solo en tercer nivel de atención, que son los hospitales o unidades médicas de alta especialidad, como las que están en Monterrey.

“La clínica del dolor nunca la hemos tenido, pero estoy gestionando para ver si es factible traerla para este hospital, porque ya tengo el recurso humano que es el doctor, y lo que estoy haciendo es gestionar los recursos materiales para que se implante la clínica, y en eso estoy, y capturar los pacientes que están desbalagados, para que queden en este hospital”, comentó
Del medicamento utilizado por los pacientes que acudían a dicha clínica, dijo Moreno que medicamentos que utilizaba la clínica, no se está abasteciendo, pero dijo que se trata de un problema nacional, e insistió que hay las posibilidades de que la clínica se traslade al hospital para darle la atención médica a los pacientes que quedaron a la deriva con la desaparición de la clínica.

Se trata de aproximadamente 300 pacientes que acudían de manera regular a la clínica en la Unidad de Medicina Familiar 76, los que no saben qué hacer porque el tratamiento al que estaba sometidos, se les suspendió de manera repentina, al igual que las medicinas que tomaban, porque no hay en las farmacias.

De los reactivos que se deben utilizar para los exámenes de laboratorio, como el de resonancia o de tiempos de coagulación en el área de hematología, aunque no hay en existencia, de acuerdo al testimonio de pacientes que recogen sus resultados de manera incompleta, dijo el director desconocerlo.

“Que yo sepa, estamos al cien por ciento en los reactivos, y es me lo comunicó el químico Julio”, mencionó a manera de excusa, aunque trascendió que tampoco se subrogan los más caros, porque en los laboratorios privados de la ciudad, no han sido liquidados algunos adeudos.