Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Pese a las dificultades por las que atraviesan en su paso por esta frontera, poco más de 4 mil 500 migrantes, entre mexicanos deportados de Estados Unidos y centroamericanos, han sido apoyados por las autoridades municipales, al trasladarlos de manera gratuitas hasta la estación migratoria en San Luis Potosí.
Aunque se estima que cada año son cerca de 10 mil los que reciben este apoyo por parte del municipio, esta cantidad es similar a la cantidad de personas que apoya la Casa del Migrante, atendida por la Diócesis de Nuevo Laredo, pero se estima que un 20% son reincidentes.
La cantidad es similar a la del año pasado, mencionó Ernesto Rivera, titular de Protección Civil en la ciudad, quien se encarga de los operativos de apoyo a estas personas, aunque dijo desconocer el monto de lo invertido en este tipo de ayuda, en la que se les ofrece pasaje gratis de un autobús cuyo costo es de 700 pesos el viaje a San Luis Potosí.
Además, dijo que se les facilita el teléfono, un albergue, ropa y alimento, cuyo gasto es de ‘miles de pesos’, ello sin contar el agua, café, pago de energía eléctrica y los servicios médicos que se les brindan completamente gratis.
“No manejo dinero pero sé que es caro atender a tanto migrante, y se gasta mucho dinero en ellos, pero es la tesorería la que sabe de los gastos que se hacen en este programa”, explicó Rivera.
La mayoría de los deportados son de Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí, Veracruz, Chipas y Oaxaca (60%), pero entre ellos van algunos centroamericanos bien identificados por su acento de voz (40%), pero que en Estados Unidos son deportados como mexicanos, violando con ello un acuerdo internacional que obliga a las autoridades migratorias estadounidenses, de deportar a los no mexicanos a sus países de origen, pero no lo hacen, reconoció Rivera.
“La mayoría de ellos regresa de nueva cuenta a la frontera, para intentar cruzarla”, reconoció el funcionario.


