Reynosa, Tamaulipas.-Con el regreso a clases, el próximo lunes 19 de agosto, el Instituto mexicano del Seguro Social (IMSS), recomienda a los padres de familia iniciar el sano hábito de enviar a sus hijos a la escuela ya desayunados, y evitar así que en los planteles consuman golosinas o comida chatarra.
Lo anterior, como un esfuerzo más para combatir desde el hogar y en familia, la adquisición de enfermedades crónico–degenerativas como el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus.
El doctor, Felipe Guzmán López; jefa del departamento de Medicina Preventiva de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 33 del IMSS en Reynosa Tamaulipas, puntualizó que el hábito del desayuno, además de permitir la convivencia familiar durante la mañana, permite a todos los integrantes del núcleo, una alimentación sana, y con los nutrientes necesarios para desarrollar las actividades del día con la energía suficiente.
Para ello recomendó que el menú incluya huevos, carne y queso, acompañados con verdura, una o hasta dos tortillas, un vaso de leche (sin saborizantes o colorantes) y una fruta.
Sin embargo, reconoció que no todas las familias cuentan con el tiempo necesario para preparar un desayuno y consumirlo, por lo que en estos casos, sugieren que a los menores les preparen un lunch o refrigerio adecuado, para que consuman durante el recreo.
Este itacate, puede consistir en pan integral, untado con frijoles molidos, lechuga, cebolla y queso panela, que se deberá consumir con agua natural, evitando los refrescos o bebidas endulzadas, además de agregar una fruta o verdura picada, como manzana, jícama, zanahoria, o pepino, en lugar de pan dulce o galletas.
Precisó, que el refrigerio debe constituir –a lo mucho- el diez por ciento de la alimentación del día, por lo que deben hacerlo ligero, y no caer en el error de provocar sobrepeso u obesidad.
Finalmente, el doctor del IMSS reiteró el llamado a los padres de familia para que hagan un esfuerzo y proporcionen el desayuno en casa, o por lo menos envíen a sus hijos con un refrigerio adecuado, pues advirtieron, que si no se les apoya, los niños fácilmente pueden adquirir la costumbre de comer golosinas, galletas y refrescos, y desarrollar padecimientos como los anteriormente señalados.