A clases

Este lunes miles de tamaulipecos retornan a clases en prácticamente todos los niveles.

Algunas escuelas particulares iniciaron su período escolar hace una semana, sin embargo este 19 de agosto regresan los congestionamientos, las vueltas a una y otra escuela y todo lo que se refiere a la nueva experiencia escolar de nuestros hijos.

Comenzarán los encargos de cuadernos y libros, ya que en muchas escuelas se tiene la mala costumbre de no dar las listas antes del ingreso a clases, como es el caso de las secundarias, dado que cada profesor encarga lo que quiere, como quiere y de la forma en que cree que se debe hacer.

En otras, más conscientes, están esperando el paquete de útiles que el gobierno de Tamaulipas entregará; directores ha dado la indicación de esperar a que llegue el mencionado paquete para, entonces, comprar lo que haga falta y no gastar de más. Eso es congruente con los tiempos que vivimos.

Los muchachos y los niños estarán estrenando uniforme, zapatos y demás: van impecables con el mejor de los deseos.

Ahora toca a los profesores llegar con la misma actitud, para encontrar, en forma conjunta, la excelencia educativa que se nos ha negado por lustros y que hoy en día el gobierno quiere que esté presente en resultados, en cada uno de los educandos.

No en el discurso como ha sucedido ni en los sindicatos, sino en el resultado final que deberá ser que lleguen a las universidades con calidad educativa, capacidad investigadora y congruencia en sus aprendizajes.

Inicia un curso escolar de retos para padres y directivos, alumnos y maestros que están incorporados en el sistema de las llamadas “Escuelas de tiempo completo” y que han sido tan duramente criticadas por quienes ni siquiera vieron cuales son los parámetros y normas con que funcionará. Son una realidad, una prueba piloto y hay que hacerlo. Quien no esté de acuerdo, fácil: que busque acomodo en otra institución educativa.

Se escudan algunos en la gratuidad de la educación y quieren confundir a la opinión pública con el hecho de que se cobrará por la comida. Nada que ver una cosa con otra, y eso hay que comprenderlo bien, para evitar estos problemas que se suscitan en forma por demás incongruente.

El hecho, cierto y real, es que miles de tamaulipecos regresan a las aulas y se comienza el año escolar con expectativas superiores a las de antaño: queremos mejor educación para nuestros hijos.

Cierto es que ha que cambiar muchas cosas en el sistema educativo nacional para hacerlo efectivo, pero también es cierto que la sociedad tiene su grado de responsabilidad aunado a la que tienen las autoridades: ni todo para unos ni para otros, es decir, nadie hará lo que nos toca y no debemos hacer lo que toca a otros, y no por apatía, sino porque todos deben colaborar.

En la Universidad Autónoma de Tamaulipas inicia el ciclo escolar con el mensaje del rector José María Leal Gutiérrez en el sentido de que los universitarios deben tener un más amplio sentido de pertenencia, o lo que es lo mismo: ponerse la camiseta, sentirse orgullosamente universitarios, y exigir a las autoridades de cada escuela, unidad académica o facultad a que hagan lo que les toque, que se cumpla con la oferta educativa y que haya calidad en la planta docente, que se deje a un lado todo tipo de problemas que afectan el prestigio de algunas instituciones y que es sabido por la sociedad misma.

Es tiempo que todos hagamos lo nuestro, en tanto, hay que tener precaución y tomar providencias por el tráfico y los posibles inconvenientes que puedan surgir en la mañana cuando dejamos a los hijos en sus escuelas.

Hagamos del presente un ciclo que se aproveche al máximo, en bien de nuestros muchachos y niños, para que, con mejor formación tengamos mejores profesionistas, y aunque hoy es letra muerta, que tenga un empleo digno y decoroso.