En casos como el que nos ocupa como es el hecho de la llegada de “Ingrid” a suelo tamaulipeco nos hace pensar en la necesidad que tenemos de solidarizarnos los mexicanos, y especialmente los que vivimos en este hermoso estado, asumiendo nuestra responsabilidad con los que necesitan de un gran apoyo.
No falta quien quiera sacar provecho de estos acontecimientos y quiera darle un sesgo partidista a las cosas, asumiendo una actitud poco honorable: que si uno u otro partido quieren “colgarse la medalla” de héroe, suponemos que no interesa mucho que digamos.
No mencionamos de qué color, pero hay gente que piensa que los de otras fuerzas políticas toman actitudes revanchistas. En el caso del municipio de Villa Mainero, tuvimos la experiencia de leer algunos comentarios poco gratificantes para cualquier persona, más, para quien se dedica a la política.
Se entiende que cada uno de nosotros tiene sus simpatías políticas y manifiesta su preferencia a un partido determinado, pero de ahí a querer enlodar la labor que hace en forma conjunta la autoridad federal y estatal dista mucho de ser una acción honorable, insistimos.
Los problemas que origina un fenómeno meteorológico como “Ingrid” no son programados por nadie, y eso lo debe entender cualquiera, así que, sería muy saludable dejar a un lado el torpe y estúpido revanchismo y colaborar con los que necesitan de nuestra solidaria ayuda que, en menor o mayor grado, es un bálsamo para quien lo ha perdido todo.
Imaginemos que de repente, de la noche a la mañana –literalmente- nos quedamos sin prendas de vestir, sin muebles, hogar, documentos y víveres: que el agua se lleva lo poco o mucho que tenemos. A nadie gustaría esta situación que viven miles de tamaulipecos, y en otros estados, millones de mexicanos.
El gobernador Egidio Torre Cantú ha estado muy activo en los recorridos que hace a zonas afectadas, procurando dar respuesta lo más inmediata posible a quien requiere apoyo, pero no es humanamente posible estar en tres o cuatro sitios a la vez: solo uno se visita en cada ocasión, y son muchísimos los que requieren el apoyo oficial.
Entendemos que todos quisiéramos ser los primeros en la lista de apoyos pero no es posible: hay que entenderlo bien y de una vez por todas.
Se admira y aplaude la labor de grupos sociales y personas físicas que, aprovechando su situación personal o profesional hacen por los demás.
En este caso, permita el lector que se mencione el nombre del buen amigo y colega Darío Vera, quien, como periodista y figura pública ha hecho eco de la voz de ayuda para recabar lo que se pueda de víveres para llevarlos a donde se necesiten.
También sabemos que en la Cruz Roja Mexicana, en los partidos políticos de Acción Nacional y Revolucionario Institucional se establecieron centros de acopio, así como en otros puntos de la ciudad: colegios, agrupaciones civiles y demás.
Es interesante saber que no hemos perdido el sentido de la solidaridad, aquel que tanta falta hace a los mexicanos en épocas de crisis y que nos ha distinguido por los años y años como un pueblo que sabe dar la mano al que lo necesita.
Darío nos pone la muestra y a través de redes sociales y amigos hace la convocatoria. No importa a donde lleve usted el apoyo, lo importante es que llegue a quien lo necesita.
La alcaldesa electa de Mainero también está procurando la recolección de ayuda a través de un grupo de colaboradores, y otros presidentes municipales, actuales y electos hacen lo mismo.
No dejemos para después esta ayuda, es muy importante. Por favor, despojémonos de un poco para los que necesitan mucho.
Gracias a quien colabora, gracias Darío, gracias a cada una de esas manos con sentido humano. Dios les premie su generosidad.